Coronavirus en Francia / Regreso de niños a los colegios
Regreso de niños a los colegios en Francia en medio de la pandemia.
AFP
15 Dic 2020 11:16 AM

Francia arranca prudente desescalada de medidas anticovid, de cara a Navidad

Habrá toque de queda hasta fin de año desde las 8:00pm pero se levantará para Nochebuena.
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Efe

Pese a que el número de casos positivos por covid-19 se mantiene estancado hace varias semanas en Francia, el país comienza este martes una prudente desescalada, que sustituye el confinamiento de la población que comenzó hace mes y medio por un estricto toque de queda con la vista puesta en las fiestas navideñas.

Los ciudadanos ya no deberán justificar sus salidas del domicilio y podrán desplazarse por todo el territorio sin una razón aparente, aunque a partir de las 8 de la noche y hasta las 6 de la mañana los movimientos estarán muy restringidos.

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El Gobierno ha decidido abrir un poco la puerta en contra de lo que están decidiendo algunos de sus vecinos, como Alemania o el Reino Unido, pese a que la curva de contagios está lejos del objetivo de 5.000 diarios que había fijado el presidente, Emmanuel Macron, para estas fechas. 

La cifra real casi triplica la marcada por el presidente, lo que llevó al Ejecutivo a restringir un poco más la desescalada, ampliando una hora el toque de queda previsto y manteniendo el cierre del sector de la cultura, que tenía cita para reabrir este martes.

Símbolo de las vacilaciones del Gobierno de cara a la Navidad, atrapado entre la persistencia de la segunda ola y las demandas de buena parte de la población, el toque de queda se levantará para la Nochebuena, pero estará vigente en fin de año.

La cultura y hotelería siguen cerradas 

Bares, restaurantes, teatros, cines o museos, por su parte, ven alejarse todo horizonte de reapertura navideña. El calendario oficial cita al mundo de la cultura para el próximo 7 de enero. Los sectores culturales afectados se manifestaron hoy en París y otras ciudades del país para protestar contra la decisión del Gobierno de mantener ese cierre, ya que creen que está en juego su supervivencia.

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Artistas y trabajadores técnicos de todo tipo se quejan de que mientras "los centros comerciales acogen a miles de personas sin apenas restricciones", los lugares culturales deben seguir cerrados a pesar de que se han comprometido a respetar "todas las medidas sanitarias".

Mientras, los restaurantes tendrá que esperar, al menos, hasta el 20 de ese mes. O más allá, porque el primer ministro, Jean Castex, aseguró este martes en la radio Europe 1 que no descarta retrasar esa fecha si la curva de contagios sigue sin descender. Los bares no tienen ni siquiera una fecha programada para recibir clientes.

Todo dependerá de lo que suceda en las fiestas navideñas. El Gobierno teme que no se respeten sus consignas de limitar las reuniones familiares, lo que puede desembocar en una nueva ola, la tercera, que sería más peligrosa porque llegaría antes de que la segunda haya sido superada.

Autoconfinamiento y precaución para navidad

Castex recomendó que los ciudadanos se autoconfinen durante ocho días "siempre que sea posible" antes de reunirse en Navidad, sobre todo con personas vulnerables. Para ello, abrió la puerta a que los escolares no acudan a clase los próximos jueves y viernes.

Además, muchos franceses pronostican someterse a test antes de ir a ver a sus familias, sobre todo a las personas mayores y, por tanto, más vulnerables.

En dos ciudades, Le Havre en el noroeste y Charleville-Mézières, en el noreste, se están llevando a cabo campañas masivas de test.

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Esa práctica genera otra amenaza, la de saturar los laboratorios, según el ministro de Sanidad, Olivier Véran, que aseguró que ningún país del mundo está en disposición de efectuar más de 10 millones de pruebas y dar los resultados en un periodo razonable.

Algunos estudios estiman que, a partir del próximo lunes, un cuarto del país (unos 17 millones de personas) programa someterse a un test antes de viajar, lo que supera los 2 millones de pruebas semanales de capacidad máxima.

Para evitar que los laboratorios dilaten los plazos de entrega de los resultados, el Gobierno firmó un decreto según el cual no les pagará aquellos que superen las 48 horas.

Las 7.800 farmacias que están haciendo test de antígenos también temen una afluencia elevada a la que no están seguras de poder responder.

Las reglas son claras: tienen prioridad aquellos ciudadanos que tengan síntomas y los contactos cercanos con pacientes que hayan sido controlados positivos.

Para el resto, la recomendación oficial es de extremar la prudencia, mantener las distancias, la mascarilla, la higiene de manos, ventilar los espacios cerrados y evitar las cenas y comidas con muchos comensales.