Un niño de cinco años, que se convirtió en un símbolo viral de la ofensiva migratoria de la administración Trump, regresó a su hogar en Minnesota luego de que él y su padre fueran liberados el sábado de una instalación de inmigración en Texas.
Liam Conejo Ramos fue detenido junto con su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, el pasado 20 de enero, tras encontrarse con agentes de inmigración cuando regresaban a casa desde el preescolar del menor.
El caso provocó una condena generalizada y titulares internacionales, especialmente después de que circulara en redes sociales la imagen del niño con un sombrero azul y una mochila de Spider-Man.
Padre e hijo fueron trasladados al Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas, donde permanecieron detenidos durante varias semanas. Durante ese tiempo, representantes del Congreso lograron visitarlos para constatar su estado.
El representante demócrata Joaquín Castro, de Texas, declaró a PBS News que Liam no estaba comiendo bien y se encontraba emocionalmente afectado. “Ha estado muy deprimido”, señaló el legislador el viernes.
Castro informó el domingo, a través de la red social X, que recogió personalmente al padre y al niño el sábado por la noche y los escoltó de regreso a Minnesota el domingo por la mañana.
“Liam ya está en casa”, escribió Castro. “Con su sombrero y su mochila. Gracias a todos los que exigieron la libertad de Liam. No pararemos hasta que todos los niños y familias regresen a casa”.
La representante Ilhan Omar, demócrata por Minnesota, también difundió una imagen junto a Liam, su padre y Castro, y agradeció al congresista por acompañarlos en el viaje de regreso a Minneapolis.
Un juez tuvo que ordenar su liberación
La liberación se produjo después de que el juez federal Fred Biery emitiera una orden judicial contundente, en la que exigió que la administración Trump liberara al menor y a su padre antes del martes.
“Observar el comportamiento humano confirma que, para algunos, la pérfida ambición de poder desenfrenado y la crueldad que impone no tienen límites y carecen de decencia humana”, escribió Biery. “Y al diablo con el estado de derecho”.
El abogado de la familia, Marc Prokosch, afirmó que Conejo Arias y su hijo ingresaron a Estados Unidos en 2023 tras haber solicitado una cita mediante la aplicación CBP One, creada durante la administración Biden para permitir un ingreso ordenado de migrantes y reducir cruces irregulares.
“Estaban siguiendo todos los protocolos establecidos, tramitando su solicitud de asilo, acudiendo a sus audiencias judiciales y no representaban ningún riesgo para su seguridad ni para su fuga. Nunca debieron haber sido detenidos”, sostuvo Prokosch.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que el 20 de enero ejecutaba un operativo selectivo para arrestar a Conejo Arias, momento en el que Liam también fue detenido. La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, defendió el accionar de los agentes y describió al niño como “abandonado”.
Según McLaughlin, la madre del menor habría rechazado múltiples intentos para asumir su custodia, incluso después de que los agentes le garantizaran que no sería arrestada. El padre de Liam, añadió el DHS, aceptó permanecer detenido junto a su hijo.
La madre del niño, Erika Ramos, negó esa versión y aseguró que los agentes federales utilizaron a su hijo como “cebo” para intentar detenerla.
“Como no abrí la puerta, se llevaron a Liam a la camioneta de ICE”, relató entre lágrimas a Noticias Telemundo. “Parecía un intento de provocarme, como si quisieran que saliera corriendo desesperada a buscar a mi hijo para arrestarme también”.
Ramos explicó que su esposo le pidió que permaneciera dentro del domicilio para evitar su arresto y proteger a la familia, “como cualquier marido y padre responsable”.
La presidenta de la junta escolar local, Mary Granlund, afirmó haber presenciado el operativo cuando se dirigía a recoger a sus hijos. Señaló que vio a la madre de Liam dentro de la vivienda y escuchó al padre pedirle que no abriera la puerta por temor a la intervención de los agentes.
Granlund indicó que un representante del distrito escolar estaba presente y podía hacerse responsable del menor, y subrayó que “hubo amplias oportunidades de entregar a ese niño de manera segura a los adultos”.
Brote de sarampión en la cárcel
Durante el fin de semana, dos personas detenidas en el centro de Dilley dieron positivo por sarampión, según confirmó el Departamento de Seguridad Nacional. Ambos pacientes fueron puestos en cuarentena y se suspendió todo movimiento dentro de las instalaciones.
McLaughlin aseguró que los detenidos infectados estaban recibiendo atención médica y sostuvo que “esta es la mejor atención médica que muchos extranjeros han recibido en toda su vida”.
No está claro si Liam y su padre estuvieron en contacto con los detenidos infectados, y un abogado de la familia no respondió a solicitudes de comentarios sobre una posible exposición.
El sarampión se transmite por el aire al respirar, hablar, toser o estornudar, y puede permanecer activo en superficies. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la enfermedad puede ser especialmente peligrosa para bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas inmunodeprimidas.
Las infecciones en Texas se suman a un aumento nacional de casos de sarampión, con 588 contagios confirmados en Estados Unidos hasta el jueves, de acuerdo con datos de los CDC. Las autoridades sanitarias del condado de Los Ángeles informaron el sábado sobre un segundo caso en la región en lo que va del año.
Expertos en salud pública advierten que la enfermedad ha comenzado a volverse endémica, pese a haber sido prácticamente erradicada en el año 2000 gracias a la vacunación, y atribuyen el repunte a la disminución de las tasas de inmunización.
Antes de la introducción de la vacuna contra el sarampión, a comienzos de la década de 1960, la enfermedad causaba entre 400 y 500 muertes y cerca de 48.000 hospitalizaciones anuales en Estados Unidos, según los CDC.