El coronel Adrián Vega Hernández, jefe del Centro Cibernético de la Policía, explicó en La FM Fin de Semana cómo funciona la modalidad del “Gota a Gota Virtual”, un esquema en el que organizaciones de cibercrimen ofrecen préstamos por medios digitales para luego acceder a información personal y extorsionar a las víctimas. Según indicó, estas estructuras usan engaños como “préstamos rápidos”, “sin requisitos” y “sin revisar data crédito” para atraer a ciudadanos que buscan dinero inmediato.
Vega señaló que se trata de un “modelo de negocio criminal” promovido por redes que ofrecen dinero fácil a través de aplicaciones y canales virtuales. Indicó que el año pasado la Policía atendió más de 781 incidentes relacionados con esta modalidad y que en lo que va del año ya se han recibido 37 reportes a nivel nacional. “Utilizan factores de engaño para cautivar a ciudadanos que buscan soluciones financieras rápidas”, afirmó.
¿Qué es el Gota a Gota Virtual y cómo capturan a las víctimas?
Según el instituto cibernético Colombia FinTech, el gota a gota virtual es una modalidad utilizada por ciberdelincuentes para ofrecer créditos de fácil acceso mediante la descarga de aplicaciones móviles, las cuales solicitan permisos sobre distintas funciones del dispositivo con el objetivo de capturar información personal de los usuarios.
El coronel explicó que el proceso comienza cuando el ciudadano descarga una aplicación para acceder al préstamo. Para completar el registro, debe otorgar privilegios al sistema del teléfono. Con esa autorización, el ciberdelincuente obtiene datos personales, imágenes, videos, contactos y la ubicación del usuario. “Una vez instalada, el delincuente accede al sistema informático del teléfono”, señaló Vega al describir cómo recolectan la información.
Con esos datos, las organizaciones despliegan esquemas de amenazas y constreñimiento. Vega indicó que, incluso después de haber pagado el capital y los intereses, las víctimas continúan siendo presionadas. “Amenazan con contactar a los padres, amigos y al entorno familiar”, dijo. También utilizan la ubicación para advertir que irán a la residencia de la persona afectada. Relató el caso de un docente que solicitó 500.000 pesos y que, por temor a la publicación de imágenes personales, “llegó a pagar hasta 20 millones de pesos”.
¿Cómo identificar una app ilegal y dónde denunciar el Gota a Gota Virtual?
Vega explicó que las aplicaciones legales no emplean eslóganes engañosos y no solicitan accesos abusivos al sistema del teléfono. “No deben pedir privilegios que permitan ver todo el contenido del equipo, eso es un delito”, indicó. También recomendó verificar si la entidad se encuentra en la lista oficial de la Superintendencia Financiera. Si no es vigilada ni autorizada, “es ilegal”, precisó el jefe del Centro Cibernético.
Sobre la atención a las víctimas, el coronel habló del CAI Virtual de la Policía Nacional, un servicio que funciona 24/7 con policías expertos. Aclaró que no es solo un canal de denuncia, sino de asesoría y acompañamiento frente a incidentes como el Gota a Gota Virtual, el robo de WhatsApp o la suplantación en redes sociales. El ciudadano puede reportar en kvirtual.policia.gov.co o al WhatsApp 323 273 3411.
Vega explicó que, gracias a una denuncia, la Policía capturó a nueve personas de una de estas organizaciones cuyo call center criminal operaba en Bogotá y cuyos líderes eran de nacionalidad china. Señaló que es un delito trasnacional que ha requerido coordinación con Interpol y la Fiscalía. En esa investigación se estableció que la red acumuló cerca de 2.000 millones de pesos en finanzas criminales, dinero que fue recuperado mediante medidas cautelares.
El coronel indicó que quien sea víctima no debe seguir pagando. Recomendó alertar al entorno familiar sobre el esquema de amenazas, quitar los privilegios otorgados a la aplicación y eliminarla del dispositivo. “No seguir pagando y denunciar permite que podamos actuar”, afirmó Vega, al reiterar que el acompañamiento policial es clave para frenar este tipo de extorsión digital en el país.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.