Colombia sigue siendo uno de los destinos destacados para extranjeros y algunos destinos que no han sido tradicionalmente vistos como turísticos se están robando la atención de viajeros en los últimos meses.
Para este 2026, tanto el bienestar, la salud y la cultura tradicional forman parte de los temas relacionados con los viajes en el país. De acuerdo con cifras reveladas por Anato, Colombia registró más de 4.000.000 de viajeros extranjeros que visitaron el país en 2025.
“La llegada de visitantes extranjeros sí creció y continúa siendo el principal componente del turismo receptivo del país, al representar cerca del 72 % del total de visitantes no residentes”, mencionó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
Incluso, se ha visto un aumento en compras a través de tarjetas de crédito de visitantes extranjeros en Colombia, permitiendo que estos gastos alcanzaran 163 millones de dólares para 2025.

La Chorrera, un destino de naturaleza e historia
Aunque los destinos tradicionales como Cartagena, Medellín, Bogotá y Cali siguen siendo atractivos para los viajeros extranjeros, hay destinos que se posicionan dentro de los lugares emergentes que cuentan una historia y muestran la Colombia profunda.
Para quienes están buscando un viaje donde la experiencia y la conexión con el territorio sean el epicentro central, se ha popularizado en los últimos tiempos La Chorrera, un corregimiento en el Amazonas que cuenta una historia dolorosa y de resiliencia de comunidades indígenas que, a través del diálogo, decidieron rescatar sus costumbres y exaltar sus tradiciones en comunión con la naturaleza.
En este destino nace una historia muy importante del país: la guerra con el Perú.
La Casa Arana, centro de memoria histórica y resiliencia indígena
El Amazonas se ha considerado siempre como el pulmón del mundo; no obstante, cada pulmón tiene su corazón y este es La Chorrera. En diálogo con La FM, Ryan Cortés Buinaje, indígena muinane, oriundo de La Chorrera, Amazonas, narró cómo desde el turismo han resignificado la historia y memoria de las comunidades que allí se encuentran.
Con la ruta denominada “la ruta histórica del caucho”, buscan que los viajeros comprendan cómo ocurrió ese proceso que se vivió entre 1900 y 1930 y que ha sido contado por José Eustasio Rivera en ‘La Vorágine’.

La Casa Arana aún se conserva como estructura que remite a ese periodo y el Estado ha realizado inversiones para su mantenimiento. Cortés añadió que, aunque hubo un reconocimiento y una solicitud de perdón, “no nos quita de la memoria ese episodio”.
No obstante, en los últimos tiempos la comunidad decidió recibir a un “viajero consciente de la historia y de la naturaleza”, interesado en entender la importancia del Amazonas y el papel de las comunidades indígenas.
La Chorrera es “el corazón de la selva amazónica” y el “lugar de origen del mundo” para estas comunidades, donde conviven cuatro etnias: muinane, bora, murui y muina.
¿Qué puede hacer en La Chorrera?
Para poder llegar a este lugar del Amazonas colombiano se debe hacer a través de vía aérea desde Leticia, San José del Guaviare o Bogotá, con trayectos directos de aproximadamente 1 hora. Incluso, revela que la mejor época para visitar la zona es desde julio.
Al ser un lugar aislado, se ha permitido mantener su conservación, por lo que quienes buscan un espacio ahora de conexión con la naturaleza y las tradiciones indígenas lo podrán hacer de manera íntima.

El recorrido inicia con la vista aérea de la selva y, si el clima lo permite, de la serranía del Chiribiquete. Mencionó el río Iguará Paraná, sus caídas de agua y playas de arena blanca en ciertos meses. Detalló actividades como senderismo, recorridos fluviales, recolección de frutas, visitas a cultivos y espacios nocturnos para compartir saberes, incluida la preparación de mambe y ambil.
Explicó que, al finalizar la experiencia, se realiza una despedida con danza y ritual para que el visitante regrese “liviano, cambiado y con más energía”. Concluyó que la invitación es conocer el Amazonas “desde el corazón de la selva”.