Luego de la captura de Nicolás Maduro, se conoció una alerta de inteligencia militar sobre un posible retorno o llegada al país de los cabecillas de grupos armados ilegales como el ELN y las disidencias de las Farc.
Frente a esta situación, las autoridades del departamento de Antioquia han activado protocolos de seguridad y seguimiento.
El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Eduardo Martínez, aseguró que las fuerzas en el territorio "están atentas y pendientes a cualquier situación".
El funcionario aclaró que el foco operativo actual sigue siendo contener a los grupos que ya operan dentro de la jurisdicción. "Por ahora nosotros estamos concentrados en detener el avance de los grupos que están dentro del territorio, que son los que vienen afectando la seguridad y la tranquilidad de los antioqueños", señaló Martínez.
Un conflicto territorial y violento
El funcionario describió un panorama de conflicto territorial "muy marcado" que afecta a subregiones como el Bajo Cauca, el nordeste, el norte, el suroeste y el oriente de Antioquia en medio de la presentación del balance en seguridad de 2025.
En zonas como el Bajo Cauca, Urabá y el Nordeste,aunque se reportan algunas disminuciones en ciertos indicadores, persiste una fuerte confrontación entre el ELN, las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo.
Martínez hizo énfasis en la contradicción que representa el Clan del Golfo, un grupo que "supuestamente está en mesas de diálogos con el Gobierno nacional", pero que continúa generando extorsión, desplazamiento, homicidios y confinamientos en el departamento. Este conflicto, según el secretario, se libra por el control de las rentas criminales de la minería ilegal y el narcotráfico.
De manera particular, destacó cómo este mismo grupo ha diversificado sus actividades en el suroeste y el oriente, controlando el comercio ilegal de sustancias alucinógenas al por menor. "Ellos quieren controlar el microtráfico en estos territorios", afirmó el secretario de Seguridad, explicando que esta pugna es la causa del incremento de homicidios en esas zonas.
Fumigación manual en Amalfi: el último intento y su tragedia
Consultado sobre las estrategias de erradicación de cultivos ilícitos, el funcionario reveló que la única actividad de la que tuvo conocimiento en el departamento fue una operación de aspersión manual en el municipio de Amalfi, que terminó en tragedia. En dicha intervención, los uniformados fueron hostigado por el Frente 36 de las disidencias, utilizando ráfagas de fusil y, presuntamente, drones cargados con explosivos, donde fueron asesinados 13 policías.
"Esa es la única actividad que yo como secretario de Seguridad tuve conocimiento... lo único que sí tengo que dejar claro es que el departamento tiene más de 23 mil hectáreas de coca sembradas y que aquí el gobierno nacional no ha hecho absolutamente nada para acabar con ese flagelo", explicó.
Por otra parte, Carlos Zapata, presidente de la Agencia de Prensa del Instituto Popular de Capacitación (IPC), considera que no hay un cambio de régimen en Venezuela y que la prioridad de Estados Unidos es el "trofeo", haciendo referencia a Nicolás Maduro y el petróleo, lo que mantendría la dinámica de los grupos armados en la frontera.
Frente a las alertas de Inteligencia Militar sobre un posible retorno al país de cabecillas e integrantes de las disidencias de las Farc y el ELN tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, el defensor de Derechos Humanos descartó ese escenario inmediato y apuntó a un reposicionamiento estratégico de estos grupos armados ilegales en las rutas del narcotráfico.