Víctima de Minas antipersonales
Víctima de Minas antipersonales
Inaldo Pérez / RCN Radio
26 Jun 2019 12:05 PM

Historia de vida: Profesor perdió pierna por ir tras balón de sus alumnos

Diomar Pérez terminó afectado por una mina que estalló en un colegio de San Cayetano, (Norte de Santander).
Miguel Angel
Valencia Gonzalez

En medio de un clase de educación física en el colegio San Cayetano, ubicado en Norte de Santander, en pleno corazón del Catatumbo, Diomar Pérez, profesor de educación física, impartía su clase con normalidad. De repente, un rebelde balón de fútbol, producto del juego de los muchachos se escapó más allá de las inmediaciones del colegio. Mientras el profesor recogía la pelota, una mina antipersonal estalló en su pierna derecha, la cual perdió en el accidente.

La mina, ubicada a diez metros de la institución, se activó mientras Pérez buscaba el balón de fútbol entre unas matas de plátano. Ese estallido lo dejaría destrozado para toda la vida. "En medio de un caos incomprensible se dio todo", relató. Este hombre, que tiene 40 años y ha dedicado casi la mitad de su vida a la pedagogía, actualmente está recuperándose en la casa de sus familiares.

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En la actualidad, Pérez lleva en recuperación cuatro meses por los tratamientos y el reposo pausado que le exige el proceso de rehabilitación causado por las fuertes heridas. “Le dije a mi hermano en el momento de la explosión, yo ando botando mucha sangre ¡porque no me vendan o algo!. Él me decía 'no usted no está botando sangre', y yo le dije '¿entonces eso qué va corriendo en la ambulancia qué es?'”, relató el docente a RCN.

La sangre salía a borbotones de su cuerpo y las heridas fueron tan graves que tuvo que ser sometido a cinco cirugías. "Mi pierna derecha estaba toda abierta y el impacto de la mina me estalló los tendones de la misma. Un testículo también me quedó abierto, por fuera, y me lo salvaron. Extrañamente lo único que salió ileso fue uno de mis zapatos", detalló el docente con ironía.

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Sin embargo, para Pérez el proceso aún es difícil, pues todos los hábitos de su vida han cambiado, depende de otras personas y le ha costado acostumbrarse al paso sosegado y paciente de las muletas. En el pasado, no era un devoto de la religión, pero ahora se encomienda cada que puede a la Virgen María, lo que lo ha perfeccionado para curarse físicamente, pero también espiritualmente. 

A pesar de su accidente, la respuesta del docente es la fe, la esperanza y la alegría. Mientras espera una prótesis de parte de su EPS, el maestro, recibe mensajes de sus alumnos, carteleras y afiches hechos con gran cariño por parte de sus jóvenes pupilos, los cuales le devuelven la alegría y le hacen recordar que lo importante es estar vivo, que la vida en si misma, es un autentico milagro que ahora logra valorar mejor.

Este video evidencia la lucha por salvar la vida al docente al momento del impacto: