Consternados y exigiendo respuestas permanecen los familiares de Judith Arango, una mujer de 43 años, diseñadora de moda y madre de familia, quien falleció luego de permanecer hospitalizada por varias semanas en la Clínica Murillo de Barranquilla, tras complicaciones derivadas de una cirugía de vesícula.
Según la denuncia de sus allegados, la paciente necesitaba ser remitida a una clínica de mayor complejidad debido al deterioro de su estado de salud, pero la autorización por parte de la Nueva EPS habría llegado cuando ya era demasiado tarde: un día después de haber sido sepultada.
“Hoy mis sobrinos se quedaron sin su mamá y están dolidos. Ella era su sustento”, expresó entre lágrimas Jacqueline Osorio, tía de los hijos de Judith y una de las familiares que acompañó el proceso médico.
“Le reventó la vesícula y terminó con pancreatitis aguda”
De acuerdo con el relato de la familia, Judith ingresó el pasado 27 de marzo con un cuadro crítico relacionado con la vesícula.
“Nosotros teníamos a la paciente con un cuadro de vesícula, ella le reventó el pasado 27 de marzo”, relató Jacqueline Osorio.
La mujer fue sometida a una cirugía, pero posteriormente presentó complicaciones severas.
“El día siguiente la operan de la vesícula y le cayó una pancreatitis aguda allá en esa clínica. Y de allí no paró más. No paró más”, aseguró la familiar.
Según denuncian, la paciente permaneció intubada y posteriormente le practicaron una traqueotomía mientras su condición empeoraba progresivamente.
“Ella empieza a colocarse mal. La entubaron, entonces nosotros estuvimos tocando puertas para que la trasladaran a otra clínica”, sostuvo Osorio.
Familia asegura que la clínica no tenía cómo atender el caso
Los allegados de Judith aseguran que la Clínica Murillo no contaba con las especialidades ni los procedimientos requeridos para tratar la complejidad del caso.
“Ellos mismos decían que no le podían hacer cultivos ni estudios porque la clínica no contaba con esas especialidades que ella necesitaba”, denunció Jacqueline.
Asimismo, señaló que la familia interpuso derechos de petición y buscó apoyo mediático para acelerar la remisión, sin obtener resultados oportunos.
“Nunca fueron contestados. Apenas hoy le contestaron al marido pero ya para qué, porque ella ya murió”, afirmó.
“La autorización llegó después del entierro”
Uno de los hechos que más indignación ha causado entre los familiares fue que la autorización de traslado emitida por la Nueva EPS habría sido expedida después del fallecimiento y posterior sepelio de la paciente.
“La nueva EPS nunca autorizó la remisión. Apenas la autorizó hoy”, aseguró la familiar.
Al ser consultada sobre cuánto tiempo llevaba Judith de fallecida, respondió: “Apenas ayer la enterramos”.
Y agregó: “El marido cogió tanta rabia que ni le interesa saber nada de esa autorización”.
Exigen investigación
La familia de Judith Arango pide que las autoridades de salud investiguen lo ocurrido y determinen si hubo negligencia médica o fallas administrativas tanto por parte de la clínica como de la EPS.
“Esto que está pasando en la salud, quiero que tomes un precedente”, manifestó Jacqueline Osorio, quien además aseguró que el deterioro de Judith pudo haberse evitado con una remisión oportuna a un centro de mayor complejidad.
La muerte de la mujer ha generado indignación entre sus allegados, quienes hoy lamentan la pérdida de una madre trabajadora y sostén de hogar.
“Era una mujer diseñadora de moda, trabajadora, luchaba por sus hijos”, concluyó su familiar.
¿Qué le ocurrió a Judith Arango?
Judith Arango ingresó a la Clínica Murillo con complicaciones en la vesícula. Tras una cirugía, presentó pancreatitis aguda y otras complicaciones que agravaron su estado de salud hasta causarle la muerte.
¿Qué denuncia hace la familia contra la Nueva EPS y la clínica?
Los familiares denuncian presunta negligencia médica y demoras en la autorización de una remisión a una clínica de mayor complejidad. Aseguran que la autorización llegó después del sepelio de la paciente.
¿Qué exigen ahora los familiares de la víctima?
La familia pide una investigación por parte de las autoridades de salud para establecer responsabilidades y determinar si hubo fallas médicas y administrativas en la atención de Judith Arango.