La incursión de las Fuerzas Militares de Estados Unidos en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ha generado reacciones inmediatas en territorio colombiano. Los departamentos fronterizos de Arauca y Vichada se encuentran en un estado de "tensa calma" ante el impacto humanitario y de seguridad que el suceso pueda representar.
Clamor por ayuda humanitaria y seguridad
Defensores de derechos humanos en la región instaron al Gobierno Nacional a garantizar la seguridad en la línea fronteriza y a desplegar planes de asistencia humanitaria ante una posible ola migratoria masiva.
Older Alexis Cáceres Suárez, promotor de paz y defensor de DD. HH., advirtió sobre las repercusiones directas del conflicto en el vecino país. “Somos conscientes de que el estallido de la guerra en Venezuela se sentirá con fuerza en departamentos como Arauca y Vichada. Es imperativo que el Gobierno nos apoye para estar preparados ante posibles respuestas migratorias”, aseguró Cáceres.
Asimismo, las comunidades locales solicitaron al ministro de Defensa, Iván Velásquez (o el funcionario designado), medidas urgentes para blindar el territorio. "Hoy más que nunca las alarmas nos llenan de preocupación", añadió el líder social, quien también hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo, al Departamento para la Prosperidad Social y al Ministerio del Interior para fortalecer la presencia institucional en la zona.
Movimientos militares en el río Arauca
Pese a que el paso por el puente internacional José Antonio Páez permanece habilitado, los habitantes han reportado la presencia de embarcaciones de la Armada Bolivariana patrullando el río Arauca.
Ante este panorama, las autoridades civiles y militares de la región adelantan reuniones en un Puesto de Mando Unificado (PMU). El objetivo es monitorear minuto a minuto el desarrollo de la situación tras la operación militar iniciada en la madrugada de este 3 de enero de 2026.
Por: Jorsh Aguilar.