La crisis política y militar en Venezuela escaló a un nivel sin precedentes este fin de semana, luego de una operación armada ejecutada por Estados Unidos en Caracas, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y su posterior traslado a territorio estadounidense. El hecho provocó una inmediata reacción internacional y llevó a que el Consejo de Seguridad de la ONU convocara una reunión de emergencia para analizar la situación.
La sesión extraordinaria se realizará este lunes, en medio de crecientes tensiones diplomáticas y advertencias sobre los posibles efectos que esta acción podría tener no solo para Venezuela, sino para toda la región.
Consejo de Seguridad se reunirá de forma urgente
De acuerdo con la agenda oficial de Naciones Unidas, la reunión fue clasificada como una discusión sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales y está programada para las 10:00 a. m. (hora de Nueva York).
La presidencia rotatoria del Consejo, que durante el mes de enero está a cargo de Somalia, aprobó la convocatoria ante la gravedad de los acontecimientos registrados en territorio venezolano.
La solicitud para activar la sesión de emergencia fue presentada por Colombia, que argumentó la necesidad de un pronunciamiento multilateral frente a la escalada del conflicto. La propuesta recibió el respaldo formal de Rusia y China, dos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
El apoyo de estas potencias permitió avanzar rápidamente en la convocatoria, en un contexto de fuerte división internacional frente a la actuación de Washington.
Venezuela denunció ataques a infraestructura civil y militar
El Gobierno venezolano había pedido previamente la intervención del Consejo de Seguridad, tras denunciar que los bombardeos estadounidenses impactaron tanto objetivos militares como zonas civiles.
Según las autoridades, los ataques dejaron víctimas mortales en Caracas y en estados cercanos como La Guaira, Miranda y Aragua, aunque no se entregó un balance oficial de heridos y fallecidos.
El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, sostuvo ante el organismo que la operación militar constituye una agresión directa contra la soberanía nacional.
En su pronunciamiento, señaló que se trataría de una estrategia para debilitar el sistema político venezolano y facilitar el control externo de los recursos naturales, entre ellos el petróleo. Para el diplomático, el objetivo final sería instalar un gobierno alineado con intereses extranjeros.
La ONU alerta sobre un precedente riesgoso
Desde la Secretaría General de Naciones Unidas, voceros del organismo advirtieron que la acción militar podría convertirse en un precedente peligroso para el orden internacional.
El secretario general António Guterres manifestó su profunda preocupación por la escalada del conflicto y subrayó que los hechos podrían tener consecuencias desestabilizadoras para América Latina.
Guterres reiteró la necesidad de respetar el derecho internacional, la Carta de la ONU y llamó a las partes a retomar el diálogo, con garantías para los derechos humanos y el Estado de derecho.
Se debe recordar que tras la captura de Maduro, el mandatario venezolano fue llevado en un avión militar hasta la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, en el norte del estado de Nueva York.
En el lugar, decenas de agentes federales —incluidos miembros del FBI y la DEA— participaron en el amplio operativo de custodia, en medio de estrictas medidas de seguridad.
Acusaciones por narcoterrorismo
Trump afirmó que Maduro y su esposa fueron imputados en el distrito sur de Nueva York, señalados de liderar una presunta estructura de narcoterrorismo contra Estados Unidos.
Indicó que ambos enfrentarán la justicia con base en una amplia recopilación de pruebas y que se evaluará si el proceso judicial continúa en Nueva York o se traslada a Miami.