El fútbol femenino colombiano continúa ampliando su presencia en el mercado internacional y regional. En los últimos años, varias jugadoras del país han sido protagonistas de transferencias, renovaciones y consolidaciones en ligas como la WSL de Inglaterra, la Liga MX Femenil, la Liga F de España y el propio campeonato local.
Uno de los casos más representativos es el de Mayra Ramírez, quien se convirtió en la colombiana más costosa de la historia del fútbol femenino tras su transferencia al Chelsea desde el Levante. La operación rondó los 500.000 euros, cifra que la ubicó entre los traspasos más altos del fútbol femenino europeo. Desde su llegada en la temporada 2023-2024, Ramírez ha tenido participación regular, aportando goles, asistencias y presencia física en el frente de ataque, además de minutos en la Women’s Super League y competencias continentales.
La atacante nacida en Sibaté, en el departamento de Cundinamarca, ha sido pieza clave en el equipo de Londres y goza de una habitual titularidad en el Chelsea, conjunto donde ya ha celebrado dos títulos de liga y una FA Women’s League Cup.
Mercado internacional y contexto
Otro movimiento relevante es el de Ilana Izquierdo, mediocampista colombiana que fue presentada como refuerzo de Tigres UANL Femenil para el Clausura 2026. Su llegada fortalece una de las plantillas más competitivas de México. Izquierdo se caracteriza por su despliegue, recuperación y salida limpia desde el mediocampo, cualidades que le han permitido sumar minutos internacionales y consolidarse como una alternativa en la zona central.
Su incorporación se enmarca en una tendencia de clubes mexicanos por captar talento sudamericano para elevar el ritmo competitivo del torneo.

El crecimiento del mercado femenino ha sido impulsado principalmente por ligas como la NWSL, la WSL inglesa, la Liga MX Femenil y la Liga F española. En ese escenario, las colombianas han logrado visibilidad sostenida, aunque los fichajes de cifras altas aún son limitados y concentrados en casos puntuales como el de Mayra Ramírez. La tendencia apunta más a procesos de consolidación que a traspasos masivos.
Linda Caicedo y el movimiento del mercado local
Una de las figuras que continúa marcando referencia es Linda Caicedo, actual jugadora del Real Madrid. En la temporada más reciente con el club español, la atacante colombiana sumó participaciones como titular, con aportes en goles y asistencias, además de presencia en la Liga F y la UEFA Women’s Champions League. Su rendimiento por banda izquierda, capacidad de desequilibrio y continuidad competitiva la mantienen como una de las principales vitrinas del fútbol colombiano en Europa y un factor que influye en la valorización del talento nacional.
En paralelo, la Liga BetPlay Femenina ha mostrado ajustes importantes para 2026. Entre los movimientos más relevantes figura el regreso de Catalina Usme al América de Cali, máxima goleadora histórica del país, reconocida por su producción ofensiva sostenida en torneos locales e internacionales. Atlético Nacional Femenino incorporó a la defensora Kelly Ibargüen, de amplia trayectoria y regularidad, junto a la lateral Melissa Moreno, enfocada en salida por banda.
El Deportivo Cali reforzó su nómina con jugadoras como Yessica Muñoz, Ana Fisgativa, Paula Montañez, Loren Sánchez, Lorena Cobos, además del regreso de Angie Salazar y la llegada de la arquera Andrea Vera, fortaleciendo tanto la zona defensiva como la construcción de juego. En la temporada anterior, goleadoras como María Nela Carvajal (Orsomarso) con 11 tantos, y Mariana Zamorano (Santa Fe) y Elexa Bahr (América) con 10 goles, reflejaron el crecimiento ofensivo del torneo.
El fútbol femenino colombiano avanza entre procesos de consolidación internacional y ajustes estructurales en la liga nacional, en un contexto donde la estabilidad contractual, el rendimiento deportivo y la proyección siguen marcando la dinámica del mercado.