España consiguió su segundo mundial —luego del de Sudáfrica 2010— al derrotar 1-0 a Argentina en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey. Un gol de Ferrán Torres al minuto 116 le dio el título a la 'furia roja', tras un partido que fue enteramente dominado por el equipo europeo.
El equipo de Luis de la Fuente tomó la iniciativa desde el pitazo inicial y se adueñó de la posesión del balón. Con Rodri y Dani Olmo marcando el ritmo en la mitad de la cancha, el conjunto español impuso condiciones y obligó a Argentina a replegarse. Pese al control territorial, la Roja no encontraba los espacios suficientes para inquietar con verdadero peligro a Emiliano 'Dibu' Martínez.
Con el paso de los minutos, el equipo albiceleste comenzó a acomodarse mejor sobre el terreno de juego. Tras resistir el dominio español en el arranque, logró disputar más la pelota y equilibró el desarrollo del compromiso, aunque el encuentro continuó sin ocasiones claras frente a los arcos.
Después de la pausa de hidratación, el libreto cambió poco. España mantuvo la iniciativa y buscó abrir la defensa rival mediante la circulación del balón, mientras que Argentina apostó por el orden defensivo y por intentar sorprender a través de acciones a balón detenido. La intensa batalla en el mediocampo redujo al mínimo los espacios para ambos equipos.
Las llegadas más peligrosas aparecieron en el tramo final de la primera parte. A los 38 minutos, España probó con un disparo que fue controlado sin inconvenientes por el arquero argentino. Poco después, a los 42, Marc Cucurella sacó un potente remate desde fuera del área que pasó muy cerca del poste derecho. Un minuto más tarde, Lisandro Martínez abandonó el campo por una molestia muscular y fue reemplazado por Nicolás Otamendi.
Al descanso, el balance favorecía a España por su mayor control del juego y la presión constante sobre la salida argentina. Sin embargo, ese dominio no se reflejó en el marcador debido a la falta de eficacia para transformar la posesión en oportunidades de gol.

Segundo tiempo
En el segundo tiempo, el equipo de Luis de la Fuente siguió imponiendo las condiciones del partido y comenzó a llegar con más peligro al arco defendido por Emiliano 'Dibu' Martínez.
El técnico Lionel Scaloni se vio obligado a ingresar a Nahuel Molina en lugar de Gonzalo Montiel, que salió lesionado. Más adelante, De la Fuente también movió el banco al reemplazar a Mikel Oyarzabal con el autor del gol, Ferran Torres, y a Fabián Ruiz con Pedri.
Lamine Yamal siguió bien controlado por Nicolás Tagliafico, mientras que Dani Olmo probó desde media distancia y Ferran Torres obligó a intervenir a Emiliano 'Dibu' Martínez con un cabezazo. Además, Leandro Paredes evitó una clara opción de gol al despejar un peligroso centro dentro del área.
A los 68 minutos se realizó una pausa de hidratación y poco después Cristian 'Cuti' Romero abandonó el campo por molestias físicas, siendo reemplazado por Facundo Medina. Más adelante, Lionel Scaloni refrescó el mediocampo con el ingreso de Giuliano Simeone en lugar de Rodrigo De Paul, mientras Argentina seguía sin registrar remates al arco en el segundo tiempo.
Sobre el final de los 90 minutos, Enzo Fernández vio la segunda amarilla tras una falta sobre Cubarsí, en un balón dividido.
Prórroga
El tiempo extra mantuvo la misma tónica del partido, con una España dominante frente a una Argentina replegada y esperando la definición por penales.
La Roja estuvo cerca de romper el empate con un cabezazo de Nico Williams y otro de Mikel Merino, mientras que un gol de Nico Williams fue invalidado por una falta previa de Merino sobre Nicolás Otamendi.
Durante la prórroga, ambos seleccionadores movieron sus bancos: Luis de la Fuente dio ingreso a Martín Zubimendi y Eric García, mientras que Lionel Scaloni sustituyó a Julián Álvarez por Marcos Senesi.
El premio para España llegó apenas comenzó el segundo tiempo suplementario. A los 106 minutos, Nico Williams peinó un centro de Pedro Porro y dejó el balón servido para que Ferran Torres definiera de zurda y marcara el 1-0. Con la ventaja, el conjunto español controló la posesión y administró el resultado, mientras Argentina se vio obligada a adelantar sus líneas.
Incluso, Ferran volvió a celebrar, pero su segundo tanto fue anulado por fuera de juego.
En los minutos finales, Lionel Messi asumió el protagonismo ofensivo de la Albiceleste y estuvo cerca del empate con un potente remate que Mikel Merino bloqueó con el rostro y con un centro envenenado que pasó apenas por encima del travesaño de Unai Simón.
Sin embargo, España resistió la presión argentina y conservó la ventaja hasta el pitazo final para proclamarse campeona del mundo por 1-0.