El periodista y analista Hassan Nassar lanzó una dura crítica a la política de paz total del gobierno de Gustavo Petro y sostuvo que, en su opinión, la estrategia terminó generando condiciones favorables para el fortalecimiento de las organizaciones criminales.
Durante una entrevista en Tarde, pero llego de La FM, Nassar fue consultado sobre la situación de seguridad del país y sobre la posibilidad de que algunos grupos armados estén intentando acercarse al nuevo Gobierno para buscar una salida jurídica.
Su respuesta partió de un balance negativo de la política implementada durante el gobierno anterior.
“La paz total, no fue la paz total, eso fue la vagabundería total”.
A partir de esa afirmación, el periodista enumeró varias de las consecuencias que, según su análisis, dejó ese periodo en materia de seguridad.
“Eso fue la coca total”: la fuerte crítica de Hassan Nassar a la paz total
Nassar sostuvo que durante los años en los que se implementó la política de paz total aumentaron diferentes fenómenos relacionados con las economías ilegales y la violencia.
“Eso fue la coca total. Eso fue el desplazamiento total, eso fue el exabrupto más grande en materia de seguridad”.
El periodista aseguró que el problema no se limitó a una actividad criminal específica, sino que incluyó varias conductas que afectan a comunidades en diferentes regiones.
“Eso fue darle a los delincuentes 4 años de libre albedrío para que sembraran más cultivos ilícitos de coca, para que traficaran más, para que secuestraran más, para que extorsionaran más, para que asesinaran más, para que desplazaran más”.
Estas afirmaciones corresponden a la valoración política de Nassaar sobre los resultados de la política de seguridad del gobierno anterior.
Nassar cuestionó la protección estatal a integrantes de grupos armados
Otro de los aspectos que criticó el periodista fue la manera en que, durante el proceso de negociación, algunos integrantes de organizaciones armadas contaron con mecanismos de protección y movilidad financiados por el Estado.
“Los colombianos terminamos financiando un nefasto proyecto donde le pagábamos los esquemas de seguridad a los delincuentes para que estuvieran deambulando por el territorio nacional, delinquiendo y protegidos por el estado andando en camionetas blindadas de la Unidad Nacional de Protección”.
Para Nassar, este tipo de decisiones terminó enviando una señal equivocada frente a las organizaciones ilegales y redujo la presión estatal sobre ellas.
Su argumento es que la política de paz debía estar acompañada de mecanismos que garantizaran el control territorial del Estado y evitaran que los grupos armados aprovecharan los espacios dejados por las instituciones.
El nuevo Gobierno plantea un cambio frente a los grupos criminales
En contraste con ese escenario, Nassar destacó el discurso del presidente Abelardo de la Espriella, quien ha planteado una estrategia basada en el uso de la Fuerza Pública y en el sometimiento de las organizaciones criminales a la ley.
Según Nassar, la nueva administración parte de una premisa distinta frente a las estructuras armadas.
“Si no enfrentamos al con con con la fuerza del estado y con y con la fuerza pública a esas organizaciones criminales, pues lo que va a seguir pasando es que van a reclutar más y va a generar todavía mayor violencia en el territorio”.
El periodista considera que la presión estatal puede modificar la conducta de los grupos ilegales y obligarlos a considerar alternativas distintas a la confrontación.
“La película cambió”: el mensaje que, según Nassar, están recibiendo los grupos armados
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la interpretación que Nassar hizo de la carta enviada por Los Pepes al presidente, en la que expresaron su intención de contribuir a la verdad y plantearon un posible sometimiento a la justicia.
Para el analista, ese tipo de acercamientos puede estar relacionado con el cambio en la estrategia de seguridad.
“Ellos están viendo, por supuesto, que les, y cuando digo ellos, me refiero a las organizaciones criminales, están viendo que la película cambió”.
Nassar sostuvo que los grupos armados están encontrando un escenario diferente al que tenían durante el gobierno anterior.
“Que ahora hay una cúpula militar guerrerista que viene a enfrentarlos”.
Además, afirmó que existe un respaldo político directo a la actuación de la Fuerza Pública.
“Que hay un presidente que está diciendo que él mismo va respaldar a su cúpula y va a poner el pecho político para respaldar las decisiones de la cúpula”.
Más de 30.000 hombres armados: la cifra que preocupa a Nassar
Durante la conversación, Nassar también se refirió al tamaño que han alcanzado las estructuras armadas en Colombia.
“La fundación Ideas para la Paz ya habla de 30000 hombres armados en el país. Eso es una eso es un exabrupto”.
El periodista utilizó este dato como parte de su argumento para señalar que el Estado enfrenta un desafío de seguridad de grandes proporciones.
También mencionó el crecimiento de los cultivos de coca.
“Estamos llegando o superando 300000 hectáreas de coca, de hoja de coca sembrada”.
Nassar sostuvo que el peso económico del narcotráfico se ha convertido en otro de los factores que mantienen la capacidad financiera de las organizaciones criminales.
“A los terroristas hay que combatirlos y enfrentarlos”
El periodista defendió una política de confrontación directa contra las organizaciones armadas que continúan operando fuera de la ley.
“Y a los terroristas hay que combatirlos y enfrentarlos y desmantelar esas organizaciones”.
Nassar cuestionó que los grupos ilegales puedan utilizar los procesos de diálogo para fortalecerse mientras mantienen sus actividades criminales.
Desde su perspectiva, la prioridad debería ser recuperar el control de los territorios y reducir la capacidad de estas organizaciones para reclutar personas y financiarse mediante actividades ilícitas.