20 Abr 2016 08:08 AM

Indepaz: en 22 departamentos del país hay presencia de grupos paramilitares

En una investigaciòn que fue revelada por Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, se revela la presencia de estos actores en 149 municipios.
Justo cuando en Colombia está abierto el debate sobre si existe o no el paramilitarismo, LA F.m. conoció una investigación del Instituto para el Desarrollo y la Paz,  en el que se evidencia la presencia de grupos paramilitares en 22 departamentos del país.
 
Mientras el Gobierno asegura que el paramilitarismo es cuestión del pasado, las Farc desde Cuba señalan que es un problema del presente; lo cierto es que ese fenómeno podría poner en riesgo la firma del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto con la guerrilla y una eventual negociación con el ELN.
 
En estos primeros meses del 2016, Indepaz, encontró que en 22 departamentos del país hay presencia de las denominadas bandas criminales, pero su actuar es similar al de las antiguas Autodefensas Unidad de Colombia. El informe indica que las denominadas bacrim, no son un fenómeno delincuencial aislado que se alimenta solo de su actividad criminal.
 
Según la investigación, estos grupos se han extendido por el territorio nacional y en el primer trimestre de este año, estas bandas hicieron presencia en 149 municipios de 22 departamentos de Colombia, incluyendo a Bogotá.
 
Las actividades criminales más reiteradas son la extorsión, el tráfico de estupefacientes, minería ilegal y asesinatos colectivos y selectivos.
 
En diálogo con LA F.m., Leonardo González, uno de los investigadores de Indepaz, aseguró que las evidencias del análisis son preocupantes porque ese fenómeno está creciendo significativamente.
 
“Es preocupante que a pesar de estar tan cerca de un proceso de paz con las Farc la presencia de estructuras de paramilitares han invadido el territorio colombiano haciendo efectivas las amenazas que han perpetrado contra defensores de derechos humanos, reclamantes de tierras y comunidades en general”.
 
González, agregó que que estos grupos en su mayoría, están conformados por exmiembros de las AUC que no se desmovilizaron durante el proceso del gobierno del expresidente Álvaro Uribe o que entregaron las armas, y después se reintegraron a la vida delincuencial, por lo que no se puede asegurar que no existe el paramilitarismo en Colombia.
 
“El que ha sido paramilitar dejará de serlo el día que desmonte su estructura completa, no solo lo militar sino también lo económico y lo político y dejará de ser paramilitar el día que diga toda la verdad y el día que repare con todos sus bienes. Hoy por hoy los paramilitares siguen siendo funcionales a los intereses del capital privado, usurpan la democracia con sus agentes en instituciones públicas denominados parapolíticos y con el apoyo, en ocasiones de las Fuerzas Militares y de Policía”.
 
El investigador señala que hay muchas similitudes entre el desmovilizado Bloque Central Bolívar de las AUC y el Clan Úsuga, que actualmente opera en varias regiones. Otra similitud, según el estudio, es que el modús operandi es idéntico al que usaron los antiguos paramilitares, incluso, infiltrando la Fuerza Pública y relacionándose con el Estado.
 
“Se percibe que la única diferencia es que el BCB tenía muchos más integrantes, pero la esencia es la misma, pues no existe una distinción clara entre alias Don Berna o Macaco con Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel: tanto unos como otros tienen como objetivo principal el narcotráfico, todos nacieron en medio de la mafia y para poder dominar sus territorios, armaron ejércitos, se aliaron con gamonales y terratenientes, se beneficiaron de las empresas de la zona (bien sea por extorsión o colaboración), se lucraron del Estado y sus contratos en municipios, gobernaciones, universidades y el sector salud, entre otros”.
 
El informe se conoce justo cuando en La Habana, Cuba, las delegaciones de paz del Gobierno y las Farc discuten varios temas sobre el Fin del Conflicto, dentro de los cuales está el del desmonte del paramilitarismo, punto que la guerrilla ha catalogado como indispensable para firmar un acuerdo final.
 
¿Qué dice el Gobierno Nacional?
 
En reiteradas ocasiones el ministro de defensa, Luis Carlos Villegas, ha dicho públicamente que el fenómeno del paramilitarismo no existe, pero sí una organización de crimen organizado que podría poner en riesgo la implementación de los acuerdos de paz a los que se lleguen con las dos guerrillas.
 
Adicional a esto, el Gobierno asegura que no hay paramilitares en Colombia por estas razones:
 
1. El ejecutivo considera que en las bandas criminales no existe un mando responsable sobre todas ellas como en algún momento lo tuvieron las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), a través de Carlos Castaño.
 
2. Tampoco se evidencia una estrategia contrainsurgente de estas estructuras de crimen organizado. No son un ejército privado contrainsurgente.
 
3. No hay registro de combates entre estas estructuras de crimen organizado y las guerrillas. Por el contrario en algunas regiones se han documentado alianzas entre ambos grupos,
 
4.  Profieren amenazas contra los lideres sociales que exigen la restitución de tierras dado que estas estructuras de crimen organizado, en algunos casos, tienen intereses sobre predios en proceso de restitución.
 
5.    Existen evidencias de relaciones aisladas con miembros de la Fuerza Pública, producto de la corrupción, que no significan, una estrategia contra insurgente.
 
Dentro de lo que se está negociando en La Habana, el ejecutivo considera que estas organizaciones criminales son las denominadas sucesoras del paramilitarismo sin ser los mismos grupos ni tener la misma esencia.
 
Leonardo González, investigador de Indepaz, habló con LA F.m. del informe que publicó el organismo.
 
 
 
 
Vea el informe completo de Indepaz:

 

 

 

Fuente
Sistema Integrado Digital