El primer avance en las relaciones económicas entre Estados Unidos y Venezuela se conoció este miércoles, luego de que Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) confirmara que mantiene negociaciones directas con el Gobierno estadounidense para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de los intercambios comerciales entre ambos países.
A través de un comunicado oficial, la petrolera estatal explicó que estas operaciones se adelantan bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales como Chevron, y que se trata de una transacción estrictamente comercial, basada en criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo.
PDVSA también reiteró su intención de seguir construyendo alianzas que impulsen el desarrollo nacional y contribuyan a la estabilidad energética global, según lo expuesto en el documento divulgado por la compañía.
Esta confirmación se dio en paralelo a declaraciones del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien aseguró que su país venderá de forma indefinida el petróleo venezolano que permanece retenido en instalaciones terrestres y buques tanque, debido a las sanciones y restricciones impuestas por Washington.
En entrevista con LA FM, el experto en PDVSA, Iván Freites, se refirió a este movimiento y explicó cómo se interpreta desde la industria petrolera venezolana.
¿Cómo se interpreta el nuevo escenario petrolero entre Venezuela y Estados Unidos?
Freites señaló que el cambio en la postura oficial responde a una transformación política reciente. “Los que antes vociferaban que ni una gota de petróleo para Estados Unidos, ahora están diciendo todo el petróleo para Estados Unidos”, afirmó durante la entrevista.
El experto hizo un repaso histórico de la industria petrolera venezolana, recordando que durante décadas operó con empresas transnacionales, principalmente estadounidenses, y que la producción alcanzó picos de hasta 3,7 millones de barriles diarios. Indicó que tras la estatización y decisiones posteriores, la producción cayó de forma sostenida.
Según explicó, en los años noventa se registró un repunte con el regreso de compañías internacionales, pero ese proceso se frenó nuevamente con la llegada de Hugo Chávez. Freites afirmó que actualmente existe un ambiente interno distinto dentro de la industria. “Los trabajadores petroleros estamos dispuestos a arrancar el aumento rápido de la producción”, señaló.
También sostuvo que los trabajadores han sido de los más afectados por las políticas gubernamentales y que ahora esperan mejoras en salarios, salud y condiciones laborales, dentro de un plan que, según dijo, busca reactivar el sector energético.
El papel del alto poder en las decisiones de PDVSA
Al ser consultado sobre el papel de las actuales autoridades venezolanas en este proceso, Freites fue enfático y utilizó un tono directo. “Delcy, Diosdado y Padrino, y todos estos delincuentes, son unas marionetas ahorita de Estados Unidos de América; lo que ellos tanto vociferaban, ahorita son marionetas y tienen que cumplir con todos los mandatos que se emiten desde la Casa Blanca, así les duela”, afirmó textualmente.
Freites explicó que las cifras oficiales sobre exportaciones no reflejan la realidad de la producción. Señaló que el porcentaje mencionado corresponde principalmente a la operación de Chevron. “Eso de lo que habla Delcy son los 250.000 barriles que produce Chevron”, indicó.
Sobre China, afirmó que empresas de ese país se están retirando de Venezuela y cuestionó acuerdos previos. “Todos los acuerdos que haya firmado Chávez y Maduro fuera de la Constitución no se van a pagar”, aseguró.
El experto también se refirió al estado de la infraestructura petrolera, indicando que solo dos taladros están operativos y que varias refinerías funcionan parcialmente. Finalmente, sostuvo que los ingresos petroleros deben ser administrados bajo control internacional. “Que le llegue directamente al pueblo venezolano”, dijo, al referirse a la propuesta mencionada por autoridades estadounidenses.