Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia
Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia
Foto: Conferencia Episcopal de Colombia
1 Mayo 2020 01:20 PM

Iglesia católica rechaza el crimen de familia en Cauca

Alertó que en muchas comunidades en el país que viven situaciones de extrema pobreza.
Luis Francisco Cifuentes
Luis Francisco
Cifuentes
@CifuentesM

Los obispos de Colombia lamentaron el incremento de la violencia en varias regiones del país y en las comunas de los grandes centros urbanos, en las que delinquen organizaciones armadas al margen de la ley.

El presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana y arzobispo de Villavicencio, monseñor Óscar Urbina, hizo el pronunciamiento al rechazar el crimen de cuatro campesinos de una misma familia en el municipio de Mercaderes, en el departamento del Cauca

“Nos alarma particularmente la guerra sin cuartel que se viene librando por el control de los eslabones que hacen parte de la destructiva maquinaria del narcotráfico, dijo el jerarca de la iglesia católica.

Le puede interesar: No cesa la violencia en Bello, Antioquia: van 50 muertes violentas en 2020

Agregó que muchas comunidades en el país que viven situaciones de extrema pobreza y de falta de oportunidades, tienen ahora empeñados sus esfuerzos en hacer frente a la crisis sanitaria, económica y social generada por la pandemia del COVID-19.

“A esta dura realidad se suman los asesinatos de líderes sociales, el reclutamiento forzado de menores de edad, los desplazamientos, las extorsiones, las amenazas y los atentados contra la naturaleza y la infraestructura del país”, precisó monseñor Urbina.

Puntualizó que dichos grupos ilegales deben detener la dinámica de la violencia con la que sólo se consigue sufrimiento, pobreza y muerte.

Lea tambiénJalón de orejas de Duque a aerolíneas: no pueden vender tiquetes después del 11 de mayo

Monseñor Urbina consideró que la emergencia que vive el mundo entero reclama de todos hechos claros y decididos de humanidad, de solidaridad y de encuentro, que alivien el dolor de las personas, que señalen horizontes de esperanza y que fortalezcan el trabajo para superar la crisis.

"Valoramos el beneficio humanitario que trajo a algunas comunidades el cese al fuego decretado por el ELN e instamos a esta guerrilla a reconsiderar su decisión de terminarlo y más bien, a prolongarlo indefinidamente", concluyó.