Viajar en avión con menores de edad es una de las experiencias más esperadas por muchas familias colombianas, pero también una de las que más dudas genera al momento de organizar documentos y cumplir requisitos. Por esta razón, el país ha mantenido una regulación estricta que busca garantizar la protección de los niños, niñas y adolescentes, especialmente cuando se trata de salidas del territorio nacional.
Con los cambios que entrarán en vigor en 2026, las reglas se ajustan para responder a nuevas realidades familiares y evitar que los trámites se conviertan en un dolor de cabeza para padres, madres y cuidadores. La idea central de la ley es clara: proteger a los menores, pero sin poner barreras innecesarias que terminen afectando su derecho a viajar.
En casos de padres separados o con conflictos legales, este requisito ha generado situaciones complejas. Negativas injustificadas, demoras en firmas y disputas judiciales han llevado incluso a la cancelación de viajes, afectando directamente a los menores y sus planes familiares.
El enfoque de la ley: proteger al menor por encima del conflicto
La legislación colombiana parte del principio de protección integral de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Por eso, aunque mantiene controles rigurosos, también reconoce que no siempre la ausencia o el incumplimiento de uno de los progenitores puede frenar derechos fundamentales como la movilidad.
Con el paso de los años, el marco legal ha evolucionado para ofrecer salidas jurídicas en escenarios donde uno de los padres no cumple con sus deberes, especialmente cuando se demuestra desinterés o abandono prolongado. Bajo esta lógica, se establecieron mecanismos que permiten suplir autorizaciones cuando existen causas justificadas.
Ley 2097 de 2021: el cambio clave en los permisos de viaje
Uno de los avances más importantes en esta materia fue la entrada en vigencia de la Ley 2097 de 2021, una norma diseñada para enfrentar el incumplimiento de las obligaciones alimentarias y evitar que esta conducta perjudique a los menores.
Esta ley establece que cuando uno de los padres está inscrito en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam), su autorización deja de ser obligatoria para que el menor pueda salir del país. En otras palabras, el incumplimiento reiterado tiene consecuencias legales directas.
¿Qué es el Redam y por qué es determinante?
El Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam) es una base oficial que agrupa a las personas que han dejado de cumplir, de manera reiterada, con el pago de la cuota alimentaria. Más allá de ser una medida sancionatoria, busca promover la responsabilidad parental y proteger los derechos de los hijos.
Según la ley, un progenitor inscrito en este registro pierde la facultad de autorizar o bloquear la salida del país de su hijo. Además, enfrenta restricciones para realizar trámites migratorios ante Migración Colombia.
Cuando un menor puede viajar sin el permiso de uno de los padres
La normativa es clara:
- Si uno de los padres figura en el Redam, no se requiere su firma para autorizar la salida del menor.
- Esta medida protege el derecho a la movilidad y evita que el incumplimiento alimentario se use como herramienta de presión o control.
Así, la ley prioriza el bienestar del menor por encima de los conflictos entre adultos.
Cómo demostrar que un progenitor está inscrito en el Redam
Para que un menor pueda salir del país sin la autorización de ambos padres, el adulto responsable debe presentar ante Migración Colombia un certificado oficial que demuestre que la autorización ha sido suplida por ausencia o inscripción en el Redam.
Este documento se obtiene a través de la Carpeta Ciudadana Digital, siguiendo estos pasos:
- Ingresar a la plataforma oficial y registrarse.
- Seleccionar la opción ‘Mis categorías’.
- Dirigirse a ‘Seguridad, Justicia, Servicios Notariales VIR, Apostilla’.
- Descargar el certificado actualizado en formato PDF.