La discusión sobre el futuro de la humanidad en la Tierra fue una constante en las reflexiones de Stephen Hawking, quien advirtió que los riesgos globales podrían comprometer la continuidad de la especie. Para el científico, la permanencia indefinida en un solo planeta representaba una limitación frente a amenazas acumuladas.
“No creo que la humanidad sobreviva en los siguientes mil años, al menos sin que nos propaguemos en el espacio”, afirmó en distintas ocasiones al referirse a la necesidad de ampliar el alcance humano más allá de la Tierra.
Stephen Hawking y el futuro de la humanidad en la Tierra
Hawking planteó que el desarrollo científico y tecnológico, si no es gestionado de forma colectiva, incrementa la fragilidad de la vida humana. En sus intervenciones públicas mencionó riesgos como el cambio climático, la guerra nuclear, las pandemias, la superpoblación y el avance acelerado de la inteligencia artificial.
“El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión del conocimiento”, señaló al advertir sobre el uso irresponsable de los avances científicos. Para él, la amenaza no provenía de la ciencia en sí, sino de cómo se aplican sus resultados.

Exploración espacial y supervivencia de la humanidad
La exploración del espacio fue presentada por Hawking como una estrategia de respaldo frente a posibles crisis globales. Establecer presencia humana en otros cuerpos celestes permitiría reducir la dependencia de la Tierra como único hogar.
“Tenemos que seguir explorando el espacio para el futuro de la humanidad”, sostuvo, al subrayar que la exploración no debía entenderse como un proyecto aislado, sino como parte de una planificación a largo plazo. En ese enfoque, la cooperación internacional ocupaba un lugar central.
Aportes científicos de Stephen Hawking a la cosmología
Nacido en Oxford en 1942, Hawking desarrolló gran parte de su carrera en la Universidad de Cambridge. Sus investigaciones sobre los agujeros negros modificaron la comprensión científica de estos objetos. Uno de sus aportes más conocidos es la radiación de Hawking, que propone que los agujeros negros emiten energía y pueden evaporarse con el tiempo.
Junto a Roger Penrose, trabajó en el estudio de las singularidades, aportando al entendimiento del origen del universo y del espacio-tiempo. También realizó contribuciones a la cosmología cuántica, con el objetivo de relacionar la relatividad general con la mecánica cuántica.

Stephen Hawking, la ELA y la divulgación científica
A los 21 años, Hawking fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Aunque la enfermedad limitó progresivamente su movilidad y su habla, mantuvo su actividad académica durante décadas. “Por muy difícil que parezca la vida, siempre hay algo que puedes hacer y en lo que puedes tener éxito”, afirmó en una de sus conferencias.
Como divulgador, acercó conceptos científicos al público general. Su libro Una breve historia del tiempo llevó temas como el origen del universo y el tiempo a millones de lectores. Stephen Hawking falleció en 2018, pero sus advertencias continúan presentes en el debate sobre el futuro de la humanidad.