El 20 de febrero iba a ser un viernes alentador para 157 pasajeros a bordo de un avión de Latam, la aerolínea chilena fundada en 1929 con vasta presencia en toda Latinoamérica. Viajarían de Bogotá a San Andrés, un destino que recibió más de 109 mil visitantes el segundo mes de 2026, un 13% más que el año pasado.
Una maniobra agresiva trabó sus planes. Un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) se cruzó en la trayectoria del Airbus A320 de Latam, en la pista 14R, lo que obligó a la tripulación a interrumpir a alta velocidad el despegue. La reacción, altamente exigente para los pilotos, evitó un choque, una posible tragedia.
No fue un incidente aislado. La cadena de accidentes aéreos desde la segunda mitad de 2025, los vuelos retrasados por aeronaves que impiden arranques adecuados y casos como el helicóptero de la FAC atravesado provocaron inquietudes en la Procuraduría General de la Nación, que elaboró un informe sensible.
El Ministerio Público citó a la Aeronáutica Civil a una reunión el 3 de marzo. La visita administrativa, en la sede de la agencia adscrita al Ministerio de Transporte, constató un déficit de doscientas personas, entre controladores aéreos y otros trabajadores en el sector aeronáutico, y fallas en la operación de los aeropuertos.
La principal conclusión de entonces fue no modificar los slots, las autorizaciones y los horarios que se les asignan a las aerolíneas para aterrizar o despegar, en el Aeropuerto Internacional El Dorado, la terminal aérea más importante en Sudamérica. Pero la Procuraduría no estuvo del todo conforme, así que siguió indagando.
La Procuraduría advierte fallas en el control aéreo
De hecho, el informe de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica acerca del episodio del 20 de febrero llamó más la atención del ente de control. La Dirección dio cuenta de interferencias y fragmentación en las instrucciones de control del tránsito aéreo, además de falta de procedimientos claros.
El 13 de marzo, una vez más, un helicóptero franqueó dos veces sin permiso una pista en El Dorado. Los operadores recurrieron a medidas de choque para evitar interferencias. Tres días después, la Procuraduría para la Vigilancia Preventiva pidió información “urgente” para “esclarecer las circunstancias del evento”.
A su turno, el ente de control evidenció “riesgos estructurales en la gestión del tránsito aéreo”, así que remitió los hallazgos a las procuradurías delegadas disciplinarias. La Procuraduría Segunda para la Vigilancia Preventiva de la Función Pública elaboró el documento y señaló que las deficiencias “generan riesgos”.
El paso siguiente es que el organismo pase de sus facultades preventivas a las disciplinarias y evalúe sobre quiénes recae la responsabilidad de los peligros para la aviación colombiana. La Segunda para la Vigilancia remarcó “fallas en la coordinación entre operaciones civiles y militares” y “alta carga operacional en controladores”.
La Aeronáutica no se caracteriza por prevenir, sino por reaccionar. “Las acciones implementadas no resultan suficientes para satisfacer plenamente los criterios de oportunidad y de enfoque preventivo que orientan la gestión de riesgo”, zanja la Procuraduría, que ha abierto tres expedientes preventivos, aún no disciplinarios.
Un sistema aeronáutico bajo presión, sin prevención y con infraestructura obsoleta
Uno de los hallazgos que la Procuraduría describe como “más preocupantes” es el estado de la infraestructura tecnológica. Los sistemas de control de tránsito aéreo están obsoletos, varios equipos están fuera de servicio o en contingencia, y hay “problemas de interoperabilidad entre centros de control”.
Además, la Aeronáutica cae en “retrasos” al implementar soluciones estructurales, como mecanismos fortalecidos de evaluación y control del desempeño. Las eventuales responsabilidades disciplinarias yacen “en niveles directivos”, porque “la gestión del riesgo es una función esencial en la alta dirección”.
En noviembre de 2025, después de nueve “incidentes graves” y catorce accidentes —que se diferencian porque los accidentes producen lesiones o daños materiales, a diferencia de los incidentes—, el Ministerio de Transporte designó al contador público Luis Fernando Martínez Chimenty como director de la Aeronáutica.
Martínez llegó al cargo después de la renuncia del general en retiro José Henry Pinto Rodríguez, en medio de presiones desde el alto gobierno por retrasos en obras estratégicas como el aeropuerto de Tolú, en Sucre. “El sistema aeronáutico enfrenta un escenario de riesgo sistémico”, concluyó la Procuraduría.
“La seguridad aérea no depende únicamente de la reacción ante los incidentes, sino de la capacidad institucional para anticiparlos”, subrayó el Ministerio Público. “El desafío para el sector aeronáutico colombiano no es solo técnico, sino también de gestión, planeación y responsabilidad institucional”, advirtió.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué pasó en el aeropuerto El Dorado y por qué es grave?
El 20 de febrero, un avión de Latam abortó su despegue a alta velocidad luego de que un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana invadiera su trayectoria en la pista. La maniobra evitó un choque, pero dejó al descubierto fallas delicadas en la coordinación del tránsito aéreo en el principal aeropuerto del país.
¿El incidente del 20 de febrero es un hecho aislado o parte de un problema mayor?
No es un episodio único. La Procuraduría detectó una seguidilla de incidentes desde 2025, incluyendo irrupciones de helicópteros en pistas sin autorización. Los eventos, sumados a retrasos y fallas operativas, configuran un patrón que elevó las alarmas sobre la seguridad aérea en Colombia.
¿Qué fallas estructurales identificó la Procuraduría en la seguridad aérea?
El ente de control habló de riesgos estructurales: interferencias en las comunicaciones, instrucciones fragmentadas, falta de protocolos claros y una débil coordinación entre operaciones civiles y militares. Se suma un déficit de personal cercano a doscientos trabajadores y una alta carga para los controladores aéreos.
¿Qué sigue tras el informe del Ministerio Público?
La Procuraduría ya abrió expedientes preventivos y evalúa pasar a investigaciones disciplinarias para establecer responsabilidades, especialmente en niveles directivos de la Aeronáutica Civil. El informe advierte un riesgo sistémico, agravado por infraestructura tecnológica obsoleta y una gestión más reactiva que preventiva.