El proyecto del Metro de Bogotá continúa avanzando con la consolidación de su segunda fase estructural: la Línea 2, una obra estratégica que conectará el noroccidente de la capital con el centro ampliado y que complementará el desarrollo de la Primera Línea. Las autoridades distritales y la Empresa Metro de Bogotá (EMB) han dado a conocer detalles técnicos de los trenes, así como el estado actual de las obras civiles y de ingeniería.
Trenes modernos, automatizados y 100 % eléctricos
Los trenes de la Línea 2 mantienen la uniformidad en cuanto al color rojo de los trenes que conforman la Línea 1 del Metro. Serán 100 % eléctricos y automáticos, con tecnología de conducción sin operador (GoA4), similar a la utilizada en sistemas de metro de última generación en el mundo. Esto permitirá mayor precisión en frecuencias, reducción de tiempos de espera y mayor eficiencia energética.
Cada tren estará compuesto por seis coches interconectados, con capacidad estimada para movilizar a más de 1.800 pasajeros por viaje, entre usuarios sentados y de pie. Contarán con aire acondicionado, iluminación LED, cámaras de seguridad internas, sistemas de información en tiempo real y accesibilidad universal, incluyendo espacios para personas con movilidad reducida.

Según la EMB, los trenes alcanzarán velocidades comerciales cercanas a los 42 kilómetros por hora, lo que permitirá recorridos ágiles entre estaciones. Además, incorporarán sistemas de frenado regenerativo que devuelven energía al sistema eléctrico, contribuyendo a la sostenibilidad del proyecto.
En materia de seguridad, el sistema operará con control automático centralizado, puertas de andén sincronizadas con los trenes y monitoreo permanente desde el centro de control operacional.
Avances de obra y estado del proyecto
La Línea 2 tendrá un trazado subterráneo que beneficiará principalmente a las localidades de Suba y Engativá, con una extensión aproximada de 15 kilómetros y 11 estaciones. Este diseño subterráneo marca una diferencia frente a la Primera Línea, que es mayoritariamente elevada.
De acuerdo con los reportes más recientes de la Empresa Metro de Bogotá, el proyecto ya superó la etapa de estudios definitivos y estructuración técnica. Se han adelantado actividades de traslado de redes de servicios públicos, estudios geotécnicos y procesos de adquisición predial.
En paralelo, avanzan los procesos contractuales para la construcción del túnel y las estaciones, así como la fabricación de los primeros componentes del sistema ferroviario. Las autoridades distritales han señalado que el cronograma mantiene como meta la entrada en operación en la próxima década, una vez culminadas las fases de excavación, montaje electromecánico y pruebas operacionales.

Mientras tanto, la Primera Línea del Metro continúa con la construcción de su viaducto y estaciones elevadas, cuyos avances superan hitos estructurales en varios frentes de obra. La integración entre ambas líneas permitirá un sistema articulado con otros modos de transporte como TransMilenio y rutas zonales del SITP.
El Distrito ha destacado que la Línea 2 reducirá significativamente los tiempos de desplazamiento para miles de ciudadanos del noroccidente de la ciudad, quienes actualmente enfrentan largos trayectos en transporte superficial.
Impacto urbano y proyección
Además del componente técnico, la Línea 2 contempla intervenciones urbanísticas en el entorno de las estaciones, con espacio público renovado, accesos peatonales y adecuaciones viales. El proyecto busca consolidarse como un eje de transformación urbana y movilidad sostenible.
Las autoridades han reiterado que el sistema operará con estándares internacionales de calidad y eficiencia, posicionando a Bogotá dentro del grupo de capitales latinoamericanas con redes de metro en expansión.
Con trenes automatizados, infraestructura subterránea y un enfoque en sostenibilidad, la Línea 2 representa uno de los proyectos de transporte más ambiciosos en la historia reciente de la ciudad. Aunque aún restan fases clave de construcción, los avances técnicos y contractuales muestran que el proyecto continúa su curso conforme al cronograma oficial.