La llegada del Metro de Bogotá traerá cambios importantes para los usuarios del transporte público, pero hay algo que, por ahora, no tendrán que cambiar: la tarjeta TuLlave.
Una de las preguntas que más se hacen los ciudadanos mientras avanza la construcción de la primera línea del Metro es si tendrán que comprar una tarjeta diferente para poder ingresar a los trenes. De acuerdo con la información entregada por las entidades oficiales, la respuesta es no. La tarjeta TuLlave seguirá haciendo parte del sistema de recaudo y está contemplada dentro de la integración entre los diferentes medios de transporte de la ciudad.
La primera línea del Metro tiene previsto comenzar su operación comercial en 2028. Antes de que eso ocurra, Bogotá deberá terminar de definir varios detalles relacionados con el recaudo, las tarifas y la forma en que funcionarán los transbordos.
La misma tarjeta para Metro y TransMilenio
Uno de los objetivos principales es que el Metro no funcione como un sistema aislado. La idea es que haga parte del Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá, junto con TransMilenio, los buses zonales y TransMiCable.
Para los pasajeros, esto significa que la tarjeta TuLlave seguirá siendo un elemento fundamental. La intención es que una persona pueda utilizarla para entrar al Metro y continuar posteriormente su recorrido en TransMilenio o en un bus zonal, sin tener que comprar otro medio de pago.
El sistema de recaudo también está en proceso de modernización. La Secretaría Distrital de Movilidad ha explicado que el Sistema Interoperable de Recaudo permitirá integrar los distintos componentes y, de manera gradual, incorporar nuevas tecnologías y formas de pago.
¿Qué pasará con las tarjetas que ya existen?
Por ahora, quienes tienen una tarjeta TuLlave no tienen que preocuparse por reemplazarla debido a la llegada del Metro. La tarjeta personalizada seguirá teniendo ventajas importantes, especialmente para los transbordos y la protección del saldo.
Actualmente, los usuarios con TuLlave personalizada pueden hacer transbordos sin costo adicional dentro de una ventana de 125 minutos, de acuerdo con las condiciones establecidas por el sistema. Además, la tarjeta personalizada permite recuperar el saldo en caso de pérdida y ofrece otros beneficios que no tienen las tarjetas sin personalizar.
Por eso, para los usuarios habituales del transporte público, la recomendación es sencilla: conservar su TuLlave y mantenerla personalizada.
¿Cuánto costará el pasaje en 2028?
Esta es quizás la pregunta que más interés genera, pero todavía no tiene una respuesta definitiva. Las autoridades aún no han establecido cuál será el precio que tendrá el pasaje del Metro cuando comience a operar comercialmente en 2028. Por esa razón, cualquier cifra que circule actualmente debe tomarse como una estimación y no como una tarifa oficial.
Hoy, en 2026, el pasaje de TransMilenio, TransMiZonal y TransMiCable cuesta $3.550. Sin embargo, ese valor no necesariamente será el mismo en 2028.
La tarifa se revisa periódicamente teniendo en cuenta diferentes factores relacionados con la operación del sistema, como los costos laborales, la inflación, el combustible y otros gastos. En consecuencia, el precio que pagarán los pasajeros dentro de dos años dependerá de los ajustes que se realicen durante 2027 y 2028, teniendo en cuenta que anualmente suele subir su precio entre 150 y 200 pesos, por lo que podría quedar cerca de los 4.000$
¿Cómo funcionará un viaje combinado?
La idea es que el usuario pueda hacer un recorrido utilizando varios medios de transporte sin tener que pagar un pasaje completo cada vez que cambia de vehículo, siempre que cumpla las condiciones establecidas para los transbordos.
Por ejemplo, una persona podría tomar un bus zonal cerca de su casa, llegar a una estación, ingresar al Metro con su TuLlave y posteriormente continuar el viaje en TransMilenio.
El funcionamiento exacto de los transbordos con el Metro todavía debe quedar definido antes de la entrada en operación. Lo que sí está claro es que la integración tarifaria será uno de los puntos centrales del nuevo sistema.