La Tierra se acerca a superar de manera prolongada el límite de 1,5 °C de calentamiento global establecido como referencia en el Acuerdo de París. Aunque esta temperatura ya ha sido superada durante algunos meses y años, la preocupación de los científicos está en que el promedio mundial de calentamiento durante un periodo prolongado también supere ese nivel.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el mundo se dirige hacia un calentamiento superior a 1.5 °C si continúan las actuales políticas y niveles de emisiones. El organismo advierte que los países deben reducir de manera rápida las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el aumento de la temperatura.
Los últimos años han sido los más cálidos
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que los años entre 2015 y 2025 fueron los 11 años más cálidos desde que existen registros. En 2025, la temperatura media mundial estuvo aproximadamente 1,43 °CSegún la OMM, el aumento de la temperatura no afecta solamente a la atmósfera. Los océanos también están acumulando grandes cantidades de calor, mientras que los glaciares continúan perdiendo hielo. Estos cambios contribuyen al aumento del nivel del mar y aumentan los riesgos para diferentes regiones del planeta.
Superar los 1,5 °C no significa una catástrofe inmediata
El límite de 1,5 °C no significa que al alcanzar esa cifra la Tierra entre inmediatamente en una situación irreversible. El objetivo se refiere al calentamiento promedio mundial durante un periodo prolongado,Sin embargo, cada aumento adicional de temperatura incrementa los riesgos. Según la OMM, un mayor calentamiento puede provocar olas de calor más intensas, lluvias extremas, sequías, pérdida de hielo, aumento del nivel del mar y daños en los ecosistemas.
Por esta razón, los científicos consideran importante limitar no solo el nivel máximo de calentamiento, sino también el tiempo durante el cual la temperatura permanezca elevada.
El mundo podría superar los 1,5 °C alrededor de 2030
El aumento está relacionado principalmente con las emisiones de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero producidos por actividades como la quema de combustibles fósiles, la industria, el transporte y la agricultura.
Todavía es posible reducir el calentamiento
A pesar de las advertencias, los organismos internacionales señalan que todavía es posible limitar el aumento de la temperatura. Según el PNUMA, para mantener una posibilidad de cumplir el objetivo de 1,5 °C, las emisiones mundiales tendrían que reducirse aproximadamente un 55% para 2035 respecto a los niveles de 2019.
El PNUMA también estima que, con las políticas actuales, el planeta podría alcanzar alrededor de 2,8 °C de calentamiento durante este siglo. Incluso si los países cumplen completamente sus compromisos climáticos actuales, el calentamiento podría situarse entre 2,3 °C y 2,5 °C.
La diferencia entre 1,5 °C, 2 °C y temperaturas superiores representa un aumento progresivo de los riesgos para las personas, los ecosistemas y las economías.
La advertencia de la ONU, por tanto, no significa que todo esté perdido. Significa que el margen para actuar es cada vez menor. Reducir las emisiones, acelerar la transición hacia energías limpias y proteger los ecosistemas serán medidas fundamentales para evitar un mayor calentamiento del planeta; los gobiernos deberán prestar más atención a este tipo de medidas.