El movimiento Pacientes Colombia, que representa a 202 organizaciones de usuarios en el país, lanzó un llamado urgente al Gobierno nacional frente a la crítica situación en la dispensación de fármacos por parte de Nueva EPS.
Denis Silva, vocero de la organización, exigió explicaciones claras y verificables sobre el destino de los recursos públicos que recibe la entidad. La alerta surge en un escenario de desabastecimiento provocado, en gran medida, por problemas de cartera que han llevado a diversos gestores farmacéuticos a restringir el suministro. Según el movimiento, esta parálisis afecta directamente la continuidad de tratamientos para enfermedades crónicas y de alto costo.
Colapso en la red de suministros
Desde el 1 de enero de 2026, Colsubsidio y Medicarte —dos de los operadores logísticos más grandes del sector— cesaron servicios a Nueva EPS debido a deudas acumuladas o al vencimiento de convenios. El impacto es masivo: solo en el caso de Colsubsidio, la medida afectó a más de 1,6 millones de afiliados en 11 departamentos.
A pesar de que Nueva EPS anunció un plan de contingencia con seis nuevos gestores, Pacientes Colombia denunció que, desde el 4 de enero, persiste un "caos operativo". Los usuarios reportan puntos de dispensación inhabilitados y una total incertidumbre sobre su atención.
Un abismo financiero de 21 billones de pesos
La crisis no es nueva; se profundizó durante 2025. Los gestores farmacéuticos informaron a la Superintendencia Nacional de Salud que las deudas del sistema superan los 852.000 millones de pesos. Silva cuestionó la contradicción entre los giros estatales y la realidad operativa:
“El Gobierno afirma que transfiere recursos suficientes. Según la ADRES, Nueva EPS recibe anualmente cerca de 16 billones de pesos. Si el dinero está, ¿por qué no se garantiza el pago a los proveedores de una EPS administrada por el propio Gobierno?”, señaló el vocero.
La situación golpea a 11,5 millones de afiliados. Muchos se ven forzados a elegir entre comprar alimentos o costear medicamentos que, por su naturaleza técnica o alto valor, no se consiguen fácilmente en el mercado comercial.
Cifras en rojo y hallazgos de control
Informes de la Contraloría General y la Procuraduría emitidos en 2025 revelan una gestión financiera alarmante. Pese a los ingresos billonarios, Nueva EPS arrastra:
- 21,3 billones de pesos en deudas con hospitales y prestadores.
- 15,2 billones en anticipos sin legalizar.
- 13,5 millones de facturas médicas sin auditar.
- Un patrimonio negativo de 4,4 billones de pesos.
Para Pacientes Colombia, este panorama sugiere una gestión administrativa deficiente o una presunta opacidad en el manejo de los fondos. "En cualquier escenario, las víctimas son los pacientes que hoy se quedan sin tratamiento", advirtió el movimiento.
Exigencias y muertes evitables
Finalmente, la organización solicitó a la Superintendencia Nacional de Salud revelar los resultados de la vigilancia ad hoc y el plan de seguimiento a la crisis. Cabe recordar que, en diciembre pasado, la Procuraduría certificó que Nueva EPS perdió la capacidad de garantizar el derecho fundamental a la salud, documentando más de 500 muertes evitables durante 2025 asociadas a la falta de acceso oportuno a servicios básicos.