La discusión sobre si es mejor cumplir una meta diaria de pasos o enfocarse en la intensidad al caminar sigue vigente en el ámbito de la salud. Tres especialistas consultados por La FM coinciden en que no se trata de elegir uno u otro, sino de entender cómo se complementan para lograr resultados reales.
Cantidad de pasos y salud: la base del movimiento diario
La médica especialista en medicina del deporte, Carolina Cardona Herrera, explicó que el primer paso hacia una mejor salud es aumentar el nivel general de movimiento. “Lo más importante es aumentar el nivel total de movimiento diario, es decir, la cantidad de pasos que se acumula a lo largo del día”, afirmó.

Según la experta, caminar más está directamente relacionado con beneficios como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y problemas de salud mental. Incluso, señaló que “caminar más se asocia con una reducción importante en el riesgo de mortalidad por cualquier causa”.
En la misma línea, Óscar León, director médico de Primero Salud, indicó que superar los 5.000 pasos diarios ya genera impactos positivos en la salud, mientras que cifras cercanas a los 7.000 u 8.000 pasos se asocian con mejoras más significativas.
Intensidad al caminar: el factor que transforma la salud
Aunque la cantidad de pasos es clave, los especialistas advierten que la intensidad marca la diferencia en los resultados. Luz Karime Alviz, médica especialista en medicina de la actividad física y el deporte de Centros Médicos Colsanitas, fue clara al señalar que “la intensidad es la que genera el impacto más directo sobre la salud cardiovascular y metabólica”.

La experta explicó que caminar a un ritmo más rápido mejora la capacidad aeróbica, reduce la presión arterial y optimiza el metabolismo. En términos simples, resumió que “la cantidad suma, pero la intensidad transforma”.
Por su parte, Carolina Cardona Herrera complementó esta idea al señalar que “moverse más es la base para la salud, pero moverse más rápido va a optimizar estos resultados”.
Además, alcanzar una intensidad moderada, es decir, un ritmo que aumente la respiración y la frecuencia cardíaca, es suficiente para empezar a obtener beneficios cardiovasculares.
Beneficios de caminar para la salud
Más allá del debate entre pasos e intensidad, los expertos coinciden en que caminar de forma regular tiene efectos concretos en el organismo. Entre los principales beneficios se destacan:
- Mejora de la salud cardiovascular y reducción de la presión arterial.
- Disminución del riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades metabólicas.
- Apoyo en el control del peso, gracias al gasto calórico.
- Reducción del riesgo de mortalidad por diversas causas.
- Beneficios en la salud mental, como menor riesgo de ansiedad y depresión.
- Aumento de la capacidad física y resistencia.
¿Pasos o intensidad? La clave está en la combinación

Los tres especialistas coinciden en que no existe una competencia entre cantidad de pasos e intensidad, sino una relación complementaria.
Alviz explicó que “lo ideal es combinar intensidad y duración”, al advertir que enfocarse solo en uno de estos factores limita los resultados.
Cardona Herrera señaló que la recomendación depende del punto de partida de cada persona. Para quienes son sedentarios, lo primero es aumentar los pasos diarios, mientras que quienes ya tienen un nivel de actividad deben enfocarse en mejorar la intensidad.
Finalmente, Óscar León reiteró que incluso con menos pasos, una mayor intensidad puede potenciar los beneficios, al afirmar que “cuando la intensidad es moderada a vigorosa, los beneficios son mayores”.