La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) advirtió sobre la probabilidad de un fenómeno de El Niño con impacto en el país y pidió activar medidas de prevención ante posibles efectos sobre el abastecimiento de agua.
El director de la CAR, Alfred Ballesteros, señaló en La FM que existe una alerta anticipada para distintos sectores. “Hemos querido con dos meses de anticipación avisarle a la sociedad en general”, indicó, al explicar que el objetivo es que empresas de servicios públicos, industrias y comunidades activen sus planes de contingencia y estrategias de ahorro del recurso hídrico.
¿Habrá racionamiento de agua en Bogotá por el fenómeno de El Niño?
Ballesteros afirmó que, aunque hay riesgos, no es posible confirmar un escenario de racionamiento. “Uno no podría hoy todavía salir a afirmar, no sería responsable hacerlo, que estamos ante un inminente racionamiento”, dijo, al referirse a la incertidumbre de las predicciones climáticas.
El funcionario explicó que, según reportes de la NOAA, existe una probabilidad del 62% de que el fenómeno inicie en junio y tenga una intensidad comparable a la registrada entre 2015 y 2016. “Podría tener una intensidad superior al fenómeno de niño que tuvimos en el 2024”, precisó.
También advirtió que la duración del evento es un factor determinante. “Podría empezar en junio y podría prolongarse hasta final de año”, lo que implicaría un periodo de hasta seis meses con efectos acumulativos sobre las fuentes hídricas.
En ese contexto, explicó que los embalses actualmente se encuentran en condiciones normales, pero su comportamiento dependerá de la evolución del fenómeno. “No podemos todavía saber cómo se pueden comportar sobre todo si el fenómeno se extiende”, señaló.
Las regiones más vulnerables por la escasez de agua
El director de la CAR indicó que aún no es posible definir con exactitud las zonas más afectadas, aunque reconoció que existen cuencas con mayor vulnerabilidad. “Aún no sería posible” determinar las regiones críticas, afirmó.
Sin embargo, destacó que la cuenca donde se ubica Bogotá presenta condiciones de riesgo. “Esta es una de las cuencas más vulnerables”, explicó, al mencionar factores como la alta concentración poblacional y la dependencia de sistemas regulados de abastecimiento.
Ballesteros señaló que las condiciones climáticas incrementan la presión sobre los recursos. “Se aceleran los procesos de evapotranspiración y los ríos, las quebradas, los humedales, los lagos, los embalses se desocupan”, indicó, al describir los efectos de las altas temperaturas.
También advirtió sobre el impacto en los ecosistemas. “Hemos tenido la mayor cantidad de pérdida de coberturas naturales por efecto de los incendios”, afirmó, al relacionar estos eventos con el fenómeno de El Niño y la acción humana.
En cuanto a las medidas adoptadas, mencionó proyectos en marcha para fortalecer la gestión del agua, aunque aclaró que sus resultados no son inmediatos. “Estos son procesos que generan efectos en el mediano y en el largo plazo”, explicó.
Finalmente, el director de la CAR insistió en la necesidad de nuevas inversiones y soluciones estructurales. “Los esfuerzos que estamos haciendo son insuficientes para garantizarle a 12 millones de habitantes la seguridad hídrica”, concluyó.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM