El proyecto de Artemis es ambicioso. La Nasa, además de regresar a la Luna, esta vez planteará realizar una serie de experimentos que plantearán conocer la manera en la que se puede adaptar el entorno lunar para que los astronautas puedan tener sus propios recursos sin la necesidad de que se realicen viajes tan seguidos como es en la actualidad con la Estación Espacial Internacional, que cada cierto tiempo recibe misiones tripuladas con el fin de reabastecer de recursos a los astronautas que están allí realizando experimentos o cumpliendo con misiones de las diferentes agencias espaciales del planeta.
Y para ello, han realizado una serie de experimentos; enfocados algunos de ellos en la alimentación. Ejemplo de ello es el proceso con el que buscaron plantar garbanzos en la Luna, usando en realidad regolito, mezclándolo con tierra orgánica y otros componentes en diferentes porcentajes con el fin de conocer si era posible que esta planta tuviera posibilidad de desarrollarse en medio de condiciones diferentes a las que está acostumbrada a realizarlo
Hay otros puntos de importancia para la Nasa, también quieren usar hongos para ayudar a construir bases lunares, con el fin de que reduzcan el impacto de la radiación cósmica dentro de estos espacios y reduzca la posibilidad de afectar la salud de los astronautas que se instalen en ellas. Y hay un nuevo experimento en proceso y Brasil hace parte de él.
Así es como Brasil crea 'superplantas' que servirían como alimento en el espacio
Brasil es conocido como uno de los 'graneros del mundo', dado que produce y exporta una alta cantidad de alimentos que abastecen a millones de personas alrededor del mundo. Esto es gracias a su extenso territorio, rico en hectáreas habilitadas para la plantación de alimentos, así como a las características climáticas de esta parte del planeta.
Ahora, la ciencia va un paso más allá; porque Brasil sería pionero en la plantación de alimentos espaciales. Es que investigadores de este país están desarrollando plantas, buscando que sean resistentes al vacío espacial; aunque en realidad, también se están diseñando para resistir temperaturas extremas en nuestro hogar. Y sí, la investigación está siendo financiada por la Nasa, porque el plan es llegar a que se puedan instalar granjas extraterrestres. El proyecto se llama Red Brasilera de Agricultura Espacial, y es liderada por la empresa Investigación Agropecuaria, en la que participan 22 instituciones.
La idea del proyecto es crear 'superplantas' por medio de la variabilidad genética, con el fin de que estas tengan mayor productividad, resistencia y valor nutricional, y una mayor eficiencia en condiciones reducidas de agua y calor en cultivos.
Las pruebas iniciaron con garbanzos y batatas (papa dulce o camote) dado que requerían de menos agua y calor para poder desarrollarse, con el tiempo se espera que logren introducirse otras plantas, y no solo para la producción de alimentos, sino que también aquellas que puedan ser usadas para crear medicamentos y fibras.
De acuerdo con la entrevista que la Agencia Pública, medio brasileño realizó a Alessandra Fávero, investigadora del proyecto, la adaptación de las plantas permitirá "seleccionar nuevos genotipos mejor adaptados a las condiciones climáticas que se avecinan en las próximas décadas".
Para ello, han simulado lo que podría pasar en el futuro con diferentes tipos de climas en varias partes del mundo, y que los prototipos ya podrían usarse en zonas vulnerables a la crisis climática: "es una estrategia para ayudar a garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones locales", indica la científica.
¿Qué retos enfrentaron los científicos?
La radiación cósmica es uno de los problemas que enfrentarán las plantas fuera del planeta, y han tenido avances sorprendentes, dado que pruebas han sido positivas de cara al desarrollo en hábitats marcianos (simulados, por supuesto).
Pero en 2025, por ejemplo, semillas de garbanzo y batatas, fueron enviados al espacio y expuestos a microgravedad durante cinco minutos y luego se realizaron estudios genéticos en estos puntos de vida. Pero no queda mucho para que el programa entre en fases serias, dado que habrá simulaciones más fuertes y viajes a la órbita terrestre en las que se conocerá si es posible que se desarrolle con normalidad la vida de estas plantas y se plantea que en el espacio profundo, también se hagan cultivos.
Con esto, Brasil se apunta a la misión del regreso a la Luna junto con la Nasa y podrían ser el futuro alimento de la sociedad.