La vía Panamericana que conecta a Risaralda con el Chocó presenta actualmente dos cierres, lo que hace que este departamento se encuentre incomunicado, ya que adicionalmente también está bloqueado el carreteable hacia Antioquia.
Según la información compartida por las autoridades, uno de los cierres de la vía entre Itsmina y Pueblo Rico, se debe a una acción armada que se atribuye al ELN; mientras que el otro es por una protesta que lidera una comunidad del Chocó.
Acción del ELN
En el sector de Tadó hay un cierre en el camino que une a Pereira con Quibdó, presuntamente por presuntos integrantes del ELN, pararon a un camión, obligaron al conductor a bajar y pusieron el vehículo en medio de la carretera bloqueando el tráfico.
Las autoridades analizan si los delincuentes le pusieron explosivos al vehículo.
Ante ese riesgo, la Terminal de Transportes de Pereira decidió dejar de enviar más autobuses al Chocó por ahora. El gerente, Héctor Fabio Artunduaga, dijo que esto es así porque quieren asegurarse de que todo esté seguro, pues insisten en que lo más importante es cuidar a los pasajeros y a los conductores.
Protesta ciudadana
El otro bloqueo es liderado por el Consejo Comunitario Mayor Unión Panamericana, que afecta la carretera entre Risaralda y Chocó, y también la ruta que conecta con Antioquia.
Quienes están desarrollando esta protesta advierten que hay abusos por parte de la administración regional y decisiones que, según ellos, atacan la libertad de acción del consejo comunitario.
Fulton Emiro Arboleda, que es el representante legal del Consejo Comunitario, dijo que “la gente seguirá protestando aquí hasta que los funcionarios importantes del país y del departamento vengan y nos den la cara”.
La comunidad quiere que se revise una decisión oficial porque creen que se hizo de manera incorrecta, pues dicen los manifestantes que se aprobó una junta directiva sin que todos los miembros participaran de esta ni se les preguntara nada, algo que consideran atenta contra sus derechos.
Adicionalmente, la vía Quibdó – Medellín se encuentra cerrada desde el martes 6 de enero, luego de que se presentara un deslizamiento de tierra entre los sectores 9 y 10, que mantiene el paso vehicular restringido debido también a las obras que se realizan en el tramo vial.
Mientras tanto, cientos de viajeros, ciudadanos del común, transportadores y comerciantes, resultan afectados por el cierre de estas arterias viales, claves para la movilidad, el abastecimiento y la economía regional.