Nuevamente, un campesino es víctima de una mina antipersona en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander, en momentos en que realizaba labores agrícolas en la zona.
En el sector de Versalles, jurisdicción del municipio de Tibú, en el Catatumbo, un joven identificado como Brayan Sáenz, de 26 años de edad, resultó gravemente herido en una de sus extremidades tras la activación de los explosivos, que son instalados por grupos al margen de la ley en esta zona del departamento.
A pesar de la inmediata atención que recibió en el sitio y en su ingreso al hospital San José de Tibú, el joven perdió parte de una de sus extremidades inferiores, debido a la detonación del artefacto.
En la última semana, cinco campesinos han resultado afectados por estos explosivos en el municipio de Tibú, siendo una de las infracciones al derecho internacional humanitario que más se presenta en la zona.
Más heridos por mina antipersona en el Catatumbo
En las veredas Orú 7 y Miramonte, cuatro campesinos resultaron heridos en sus extremidades tras la explosión de minas sembradas por grupos armados en la zona. Dos son adultos y dos son menores de edad.
El primer caso ocurrió el pasado jueves, cuando una mujer y dos de sus hijos se dirigían a una reunión escolar en el sector de Miramonte, zona rural del corregimiento de Pachelli, en el municipio de Tibú, y se activó un campo minado. La madre y los dos menores resultaron heridos y fueron trasladados a un centro asistencial de la capital del departamento.
La mujer, identificada como María Aleyda Guerrero, de 40 años, resultó gravemente herida, al igual que sus dos hijos, un niño y una niña.
El Ministerio de Educación rechazó este acto de violencia contra los niños y sus padres y exigió a los grupos armados dejar fuera del conflicto a las comunidades.
Por otro lado, un hombre identificado como Yeison Paredes Guerrero, de 32 años, perdió una de sus piernas tras la detonación de una mina que se activó mientras realizaba labores agrícolas en el sector de Orú 7, zona rural del municipio de Tibú.
Estos hechos siguen generando preocupación entre las comunidades campesinas e indígenas del Catatumbo, quienes son las más afectadas en medio de las confrontaciones entre el ELN y las disidencias de las FARC, que han generado el desplazamiento de cerca de 100.000 personas en los últimos trece meses.
La lucha de la Fuerza Pública contra los grupos criminales
En lo que va del presente año, el Ejército ha destruido 43 artefactos explosivos, evitando 117 afectaciones en el Catatumbo que estaban listos para atentar contra la Fuerza Pública y la población civil en zonas rurales de los municipios de Tibú y El Tarra, en Norte de Santander.
Defensores de derechos humanos en Norte de Santander han pedido a los grupos armados no afectar a las comunidades campesinas e indígenas, que quedan en medio de estas situaciones y que, a su vez, originan el desplazamiento de decenas de familias en la región.