Una movilización social inesperada alteró la rutina dominical de la Ciudad Universitaria en Bogotá. Según trascendió, cerca de 750 personas provenientes del norte del Cauca ingresaron en la mañana de este domingo al campus de la Universidad Nacional y se instalaron en el sector de lo que se conoce como la Concha Acústica, pese a que la solicitud de alojamiento había sido negada previamente por las directivas de la institución.
La situación fue confirmada mediante un comunicado oficial de la Vicerrectoría de la Sede Bogotá, encabezada por Carolina Jiménez Martín, que detalló que los manifestantes llegaron hacia las 7:00 a.m. en 17 buses. Se trata de integrantes de comunidades afrodescendientes y campesinas pertenecientes a 40 consejos comunitarios articulados en la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca (ACONC).
Ingreso pacífico, pero con preocupación institucional
Aunque según conformó que el ingreso se produjo de manera pacífica, la universidad informa que activó de inmediato sus mecanismos de respuesta.
Ante la información conocida trascendió que la Vicerrectoría estableció contacto directo con los voceros de la movilización y mantuvo activo el Comité de Prevención del Riesgo y Atención de la Emergencia (CPRAE), ante las implicaciones logísticas y de seguridad que supone la presencia masiva de personas dentro del campus.
Asimismo, se solicitó la activación de los Puestos de Mando Unificado (PMU) tanto a nivel nacional como distrital, con participación de distintas entidades del Estado.
Según La FM pudo confirmar la primera sesión o reunión, fue programada para las 11:00 de la mañana del domingo, con el objetivo de evaluar la situación y definir acciones coordinadas.
Gobierno tampoco tenía información previa
Uno de los elementos que generó mayor inquietud fue que los Viceministerios para el Diálogo Social, la Igualdad y los Derechos Humanos, así como el de Educación Superior, informaron que no tenían conocimiento previo de la movilización ni de las exigencias que las comunidades buscan presentar ante el Gobierno Nacional.
Este hecho dejó en evidencia la falta de coordinación previa frente a una movilización que, por su magnitud, exige respuestas institucionales inmediatas.
Campus no está preparado para alojamientos
La administración universitaria, encargada de hablar con los manifestantes, reiteró en el comunicado informativo que las instalaciones de la Ciudad Universitaria no cuentan con condiciones adecuadas para albergar personas ni con protocolos diseñados para mitigar los riesgos asociados a este tipo de ocupaciones temporales.
Pese a ello, las actividades académicas y administrativas continuarán desarrollándose con normalidad. La única suspensión anunciada por las autoridades académicas corresponde a las actividades deportivas en la Concha Acústica, espacio actualmente ocupado por los manifestantes.
Un nuevo escenario de diálogo social
Mientras avanzan las conversaciones entre autoridades y representantes de las comunidades, la presencia de cientos de manifestantes dentro de uno de los campus universitarios más importantes del país abre un nuevo capítulo de presión social en Bogotá.
El desarrollo del PMU y la eventual instalación de mesas de diálogo serán determinantes para establecer si la movilización evoluciona hacia acuerdos institucionales o se prolonga como un punto de tensión en la capital.