La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL, llevó a cabo la extradición activa desde Caracas, Venezuela, del ciudadano colombiano Víctor Julio Almanza Mape, conocido como alias “Ramoncito”. El hombre, de 48 años, es requerido por la justicia colombiana para cumplir una condena de 370 meses de prisión impuesta por un juzgado de ejecución de penas en Villavicencio.
Trayectoria dentro de estructuras armadas
De acuerdo con las investigaciones, Almanza Mape tuvo un papel relevante dentro de organizaciones armadas ilegales que operaron en los departamentos del Meta y Guaviare. Fue integrante del Bloque Guaviare de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y posteriormente estuvo vinculado a estructuras relacionadas con alias “Cuchillo”.
Durante su actividad en estos grupos, desempeñó funciones de mando medio, con responsabilidades en la coordinación de acciones en zonas urbanas. Se le señala como cabecilla de escuadras y como enlace entre estructuras criminales en municipios como San José del Guaviare, El Retorno y Calamar.
Las autoridades judiciales han clasificado los hechos por los que es requerido como crímenes de lesa humanidad. Estos delitos habrían sido cometidos de manera sistemática contra la población civil entre los años 2001 y 2005, incluyendo conductas como homicidio en persona protegida.
Delitos atribuidos y modus operandi
Según los procesos investigativos, alias “Ramoncito” estaría implicado en la orden de ejecuciones de personas señaladas de colaborar con grupos guerrilleros. Los expedientes también recogen señalamientos por prácticas como tortura, degollamiento y desaparición forzada.
Las autoridades indican que utilizaba métodos violentos para obtener información de sus víctimas antes de su asesinato. Posteriormente, los cuerpos eran enterrados en fosas comunes, mientras se mantenía la articulación entre mandos principales y estructuras urbanas para la comisión de delitos.
Captura y proceso de extradición
Alias “Ramoncito” figuraba en el cartel de los más buscados en Colombia, con una recompensa ofrecida de hasta 200 millones de pesos y múltiples órdenes de captura vigentes. Fue detenido el 10 de julio de 2016 en el estado Trujillo, en Venezuela, tras varios años evadiendo a las autoridades.
Desde su captura, permaneció privado de la libertad en el Centro Penitenciario Rodeo II, en territorio venezolano, mientras se adelantaban los trámites correspondientes. La extradición se concretó en el marco de mecanismos de cooperación policial internacional entre INTERPOL Colombia e INTERPOL Venezuela.
Con este procedimiento, el ciudadano colombiano fue puesto a disposición de las autoridades judiciales nacionales. El objetivo es que responda ante la justicia por los hechos investigados y cumpla la pena que le fue impuesta en Colombia.