Un informe de Asofondos, el gremio de los fondos de pensión privados, advirtió que el aumento del salario mínimo y la modificación del parámetro de deslizamiento complicaron la situación de miles de afiliados y pensionados al régimen de ahorro individual (RAIS).
Para el gremio, estas decisiones del Gobierno nacional producen “efectos acumulativos y sistémicos sobre los trabajadores afiliados y sobre los pensionados” de los fondos privados.
Cabe recordar que, mediante el Decreto 1469 de 2025 (ratificado posteriormente por el Decreto 0159 de 2026), el Gobierno aumentó el salario mínimo en más de 23 %, fijándolo en $1.750.905 pesos sin el auxilio de transporte. Asofondos sostiene que, con una inflación del 5,1 % durante 2025, ese ajuste representa “un incremento real cercano a 18 puntos porcentuales por encima de la inflación”.

Asimismo, mediante el Decreto 1485 de 2025, modificó el parámetro de deslizamiento que deben usar las aseguradoras para proyectar el crecimiento de las mesadas. Ahora, el cálculo será el valor más alto entre el promedio del crecimiento real de la productividad durante los últimos diez años y el 35 % del promedio del IPC en ese mismo periodo.
Para el gremio de los fondos privados, “el Gobierno deja de hacerse responsable de los costos que imprime sobre las pensiones” cuando el salario mínimo aumenta por encima de la inflación y la productividad, trasladando ese mayor costo a los afiliados y pensionados.
Miles de afiliados deberán posponer su pensión
Debido a estas dos decisiones simultáneas, miles de pensionados se verán obligados a posponer su pensión. El informe de Asofondos señala que alrededor de 12.400 personas afiliadas a los fondos privados, que tenían el capital suficiente para pensionarse bajo la normativa anterior, ya no cuentan con las semanas para acceder al Fondo de Garantía de Pensión Mínima (FGPM), por lo que pierden el derecho a pensionarse.
De todas esas personas, 1.300 ya superan la edad de pensión y, en promedio, deberán cotizar 4,6 años adicionales y, en casos críticos, se puede llegar a aplazar incluso 20 años.
Reducción de mesadas en retiro programado
Por otra parte, el informe identifica que los pensionados en retiro programado que no cuentan con garantía de pensión mínima verían una reducción en su mesada pensional.
De acuerdo con Asofondos, el encarecimiento de la renta vitalicia obliga a aumentar reservas actuariales y recalcular la mesada. En total, unas 72.600 personas se verían afectadas y las reducciones podrían llegar hasta el 50 %.

Pensionados que no tienen acceso a renta vitalicia
Asimismo, un grupo importante de afiliados pensionados en retiro programado enfrenta un escenario complejo al acercarse al salario mínimo, ya que deberían migrar a una renta vitalicia. Sin embargo, el aumento en los umbrales de capital exigido les impide acceder a esta opción. Según el informe, cerca de 20.000 personas —14.000 hombres y 6.000 mujeres— quedarían en un “limbo jurídico y financiero”, sin una solución clara dentro de la normativa vigente.