Lograr la pensión por vejez, luego de largos años de vida laboral, para vivir el retiro de forma tranquila, es el sueño de muchos colombianos. Sin embargo, ese sueño parece alejarse cada vez más para muchas personas, no solo para quienes están empezando su vida laboral, sino también para quienes están a unos cuantos años de jubilarse.
Así lo asegura un informe de la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía, Asofondos, el gremio de los fondos de pensión privados, encargados de administrar el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS).
El aumento del salario mínimo y la modificación del parámetro de deslizamiento estarían elevando el costo de pensionarse y cambiando las condiciones para afiliados y pensionados del RAIS.

¿Qué es el parámetro de deslizamiento?
El parámetro de deslizamiento es una variable que permite estimar cómo aumentará el valor de una mesada con el paso del tiempo, especialmente en esquemas como la renta vitalicia. En términos sencillos, refleja la diferencia entre la rentabilidad que espera obtener una aseguradora al invertir el capital del afiliado y el ritmo al que crecerá la pensión, usualmente ligado a la inflación. Este “ajuste” es fundamental porque, desde el inicio, define si el dinero alcanzará para cubrir los pagos futuros sin poner en riesgo la estabilidad del sistema.
Mediante el Decreto 1485 de 2025, el Gobierno nacional modificó la forma en que las aseguradoras calculan el parámetro de deslizamiento para proyectar el crecimiento de las pensiones. A partir de ahora, se tomará el mayor valor entre el promedio del crecimiento real de la productividad de los últimos diez años y el 35 % del promedio del IPC en ese mismo periodo.
En la práctica, este ajuste implica que el Estado deja de asumir parte de los costos cuando el salario mínimo crece por encima de la inflación y la productividad, trasladando esa carga a los afiliados y pensionados.
Aumento del salario mínimo y modificación del parámetro de deslizamiento: los dos factores que dificultan la pensión
Según el informe de Asofondos, la decisión del Gobierno nacional del “mayor incremento real del salario mínimo desde los últimos 50 años” y la modificación del parámetro de deslizamiento del salario mínimo produjeron “efectos acumulativos y sistémicos sobre los trabajadores afiliados y sobre los pensionados” del régimen de pensión privado.
Cabe recordar que, mientras para 2025 el salario mínimo legal fue de $1.423.500 pesos, para 2026 aumentó a $1.750.905 pesos, es decir, un incremento superior al 23 %. Pero la inflación fue del 5,1 %, lo que significó “un incremento real cercano a 18 puntos porcentuales por encima de la inflación”.
La combinación de estos dos factores, según Asofondos, elevó los umbrales de capital necesarios para acceder a una renta vitalicia. En 2025, el costo estimado de una renta vitalicia equivalente a un salario mínimo rondaba los 350 millones de pesos. Para 2026, esa cifra sube a cerca de 550 millones, lo que representa un incremento del 57 %, alrededor de 200 millones de pesos adicionales para acceder a la pensión.

Afiliados tendrán que posponer su pensión
El informe advierte que un grupo de afiliados que antes tenía el capital suficiente para pensionarse ahora ya no puede hacerlo, al no cumplir con las semanas exigidas para acceder al Fondo de Garantía de Pensión Mínima (FGPM). En total, unas 12.400 personas están en esta situación, incluidas 1.300 que ya superaron la edad de jubilación.
Como consecuencia, estos afiliados deberán seguir cotizando, en promedio, 4,6 años más, aunque en casos extremos el aplazamiento puede llegar hasta 20 años. El impacto, según el estudio, se traduce en más tiempo de trabajo, mayor incertidumbre y, en muchos casos, una exigencia prácticamente imposible de cumplir para personas de mayor edad.