El trabajo doméstico cumple un papel esencial en la dinámica diaria de millones de hogares en Colombia, al sostener labores como el cuidado, el aseo y la preparación de alimentos. Aunque durante años fue una actividad poco visible, hoy está respaldada por normas laborales que definen derechos y deberes claros.
Los ajustes al salario mínimo no solo impactan al sector empresarial. Los hogares que contratan servicio doméstico también deben revisar sus gastos mensuales y compromisos laborales. Con la definición del salario para 2026, persisten preguntas sobre los valores a pagar y las obligaciones legales asociadas.
Desde 2026, el salario mínimo legal mensual quedó en 1.746.882 pesos, con un aumento del 23 %, al que se suma el auxilio de transporte de 249.095 pesos para quienes cumplen los requisitos. Este incremento no solo eleva el ingreso base, sino que incide en costos como el pago de horas extras diurnas y nocturnas.

Además del salario, la reducción de la jornada laboral y el aumento progresivo de los recargos, definidos en la Ley 2466 de 2025, modifican el pago del tiempo suplementario en 2026. Las horas extras y los recargos tendrán cambios antes y después del 15 de julio, cuando el recargo por trabajo en día de descanso obligatorio subirá del 80 % al 90 %.
¿Cuánto valen las horas extras diurnas y nocturnas en 2026 para empleadas domésticas?
Para 2026, los valores mínimos de horas extras y recargos se calculan con base en un salario mínimo de $1.750.905 y en la jornada máxima legal, conforme a la implementación gradual de la reducción de la jornada laboral. Entre el 1 de enero y el 14 de julio de 2026, la jornada semanal es de 44 horas, equivalentes a 220 horas trabajadas al mes, lo que fija el valor de la hora ordinaria en $7.959.
Desde el 15 de julio de 2026, la jornada se reduce a 42 horas semanales, con 210 horas al mes, lo que eleva el valor de la hora ordinaria a $8.338. Este ajuste incide directamente en los montos que deben reconocerse por trabajo suplementario y recargos, incluidos los aplicables a las empleadas domésticas que devengan el salario mínimo.

Con estos valores, la hora extra diurna, que tiene un recargo del 25 %, se paga en $9.948 entre enero y el 14 de julio, y en $10.423 desde el 15 de julio. La hora extra nocturna, con un recargo del 75 %, alcanza $13.928 en el primer periodo y $14.592 en el segundo. En el caso de las horas extras dominicales o festivas, los porcentajes son más altos: 115 % para la diurna y 165 % para la nocturna, con valores que también aumentan tras la reducción de la jornada.
Así cambian los recargos dominicales y nocturnos desde julio
El recargo nocturno, fijado en 35 %, se paga en $10.745 antes del 15 de julio de 2026 y en $11.256 después de esa fecha. Para el recargo dominical o festivo, hasta el 30 de junio de 2026 se mantiene el 80 %, con un valor de $14.326 por hora.
A partir del 1 de julio de 2026, el recargo dominical o festivo aumenta al 90 %, conforme a la Ley 2466 de 2025. En consecuencia, el valor por hora será de $15.122 entre el 1 y el 14 de julio, y de $15.842 desde el 15 de julio, cuando entra plenamente en vigor la jornada semanal de 42 horas.

El recargo nocturno en dominical o festivo también presenta cambios. Hasta el 30 de junio, se aplica un 115 %, con un valor de $17.111. Desde julio, el porcentaje sube al 125 %, con pagos de $17.908 entre el 1 de enero y el 14 de julio y de $18.761 a partir del 15 de julio de 2026.
¿Cómo se calculan las horas extras y recargos en 2026?
El cálculo del trabajo suplementario y de los recargos se basa en dos variables: el salario mensual del trabajador y la jornada laboral ordinaria. Para determinar el valor de la hora, se divide la jornada semanal máxima entre seis días laborales, lo que permite obtener las horas diarias. Ese resultado se multiplica por treinta días calendario para establecer las horas trabajadas al mes.
Finalmente, el valor de la hora ordinaria se obtiene al dividir el salario mensual entre el total de horas mensuales. La reducción gradual de la jornada laboral, que culmina el 15 de julio de 2026 con una jornada de 42 horas semanales, modifica este cálculo y explica el aumento en los valores de las horas extras diurnas, nocturnas y los distintos recargos aplicables durante el año.