El debate arbitral volvió a instalarse en el centro de la Liga colombiana tras la derrota 3-2 de Millonarios frente a Inter Bogotá, un partido vibrante que terminó marcado por decisiones del VAR, reclamos del técnico Fabián Bustos y un segundo tiempo que desnudó falencias defensivas. En el programa radial Peláez y De Francisco, de La FM, Hernán Peláez y Martín de Francisco analizaron con lupa las jugadas polémicas y el planteamiento táctico del equipo azul.
La conversación, que comenzó con un homenaje musical a Willy Colón, rápidamente giró hacia el campeonato local. Allí, el foco se posó en el rendimiento combativo del líder y, sobre todo, en las acciones que desataron la molestia del cuerpo técnico de Millonarios. “Hay que hablar del campeonato colombiano”, abrió Peláez, antes de entrar en materia sobre los penaltis discutidos.
¿No le pitaron dos penales a Millonarios?
Para Hernán Peláez, la jugada más controvertida —la sancionada inicialmente sobre Carlos Vivas— estuvo bien corregida por el VAR. “El árbitro Ortega pitó pena máxima a Carlos Vivas que se tiró abajo… es más, amarilla y él ya tenía una, entonces lo expulsó”, explicó. Sin embargo, tras el llamado del videoarbitraje, la decisión cambió. “Se vio claramente que el hombre llega a la pelota primero y Macalister por inercia choca y cae. Entonces le borró la amarilla… y no se pitó el penalti. Yo creo que ahí no tiene discusión. Ese penalti no era”.
El segundo episodio sí generó más consenso en cabina. “Pero el otro sí, el del agarrón”, sentenció Peláez. A partir de allí, lanzó una reflexión más amplia sobre el criterio arbitral en los tiros de esquina: “Si los árbitros sancionaran en los tiros de esquina los empujones, los abrazos, alar la camiseta, ¿cuántos penaltis promedio por juego tendríamos?”.
Martín de Francisco coincidió en que la aplicación estricta del reglamento desbordaría los partidos. “Serían de una cantidad muy nutrida, muy copiosa, muy abundante”, respondió, aludiendo a las advertencias preventivas que suelen hacer los jueces antes de ejecutar los cobros desde el córner.
La molestia del técnico Fabián Bustos fue otro punto abordado. Peláez quiso “aclararle al amigo Fabián Bustos” que, al menos en la primera acción, el VAR actuó correctamente. El debate dejó en evidencia la tensión permanente entre interpretación arbitral y percepción de injusticia desde el banquillo.
¿Existe realmente la línea de cinco en el fútbol?
Más allá de las decisiones arbitrales, el análisis táctico ocupó buena parte del programa. Peláez fue categórico: “La línea de cinco no existe. Son tres defensas centrales y dos laterales que van y vienen”. Con esa frase cuestionó la lectura simplificada que muchos aficionados hacen del esquema utilizado por Bustos.
Según el comentarista, el desgaste físico obligó al técnico a modificar piezas: “Bustos tuvo que al final sacar a los dos, a Valencia que venía jugando bien y a Sarabia no tan bien, porque él entiende que el desgaste de ir y venir va cansando a esos jugadores”.
También hubo reparos individuales. Sobre la zaga central, Peláez no dudó: “Los tres zagueros centrales ya grandes, Llinás, Mosquera y Arias tuvieron partido desastroso”. Y subrayó que uno de los goles llegó por intermedio de Kevin Parra, “el más chiquito, el más bajito de todo el rival”.
Martín complementó con un apunte sobre Alex Castro, cuya posición fue motivo de debate: “Él empezó siendo extremo izquierdo… la posición de él es de extremo izquierdo”. Para Peláez, ubicarlo como lateral lo desnaturaliza: “Él está para jugar en el extremo izquierdo, no es culpa de él. El técnico lo puso ahí”.
La conclusión implícita fue que, más allá del arbitraje, hubo problemas estructurales en la defensa azul y decisiones posicionales que incidieron en el resultado.
¿Quién es el dueño del VAR en Colombia y quién lo paga?
El tercer eje de discusión fue institucional. A partir de una pregunta lanzada en redes —“¿Quién es el dueño del VAR en Colombia?”—, el panel buscó claridad sobre la operación del sistema.
Alejandro, colaborador de datos del programa, citó una nota de Media Pro Colombia: la empresa “maneja esto con recursos tecnológicos homologados por la FIFA y la Federación Colombiana de Fútbol es la que paga el tema”.
Peláez añadió un elemento polémico: “Por eso la federación se dio el lujo de suspender los audios entre árbitros y señores del VAR”. En contraste, Martín matizó la relación económica: “La Dimayor le paga a la Federación Colombiana de Fútbol y a Media Pro por el servicio de VAR partido tras partido. Sí, lo paga la Dimayor porque es la que lo usa”.
La discusión dejó claro que, aunque la operación técnica recae en Media Pro y el aval normativo proviene de la Federación, el costo del servicio impacta directamente a la Dimayor y, por ende, a los clubes.
En síntesis, la derrota de Millonarios no se explica solo por una jugada puntual. Entre interpretaciones arbitrales, debates tácticos y cuestionamientos sobre la administración del VAR, el programa retrató un partido que sigue dando de qué hablar. Como resumió Peláez, más allá de las quejas, “ese penalti no era”, pero el análisis demuestra que el problema azul fue más profundo que una decisión arbitral.