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El presidente Juan Manuel Santos con el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional
21 Mar 2017 04:45 AM

Santos anuncia que "500 jóvenes campesinos" se sumarán a la Policía Nacional

El presidente hizo el anuncio en el marco del lanzamiento del Plan de Modernización y Transformación de la institución.
La
Fm

El presidente Juan Manuel Santos repudió este martes el asesinato del Capitán Victor Manuel Benavides Hernández, comandante de la Sijin en Norte de Santander, ocurrido el pasado domingo en Tibú, afirmando que este hecho no va a quedar impune. 

"El viernes pasado, reunido con los generales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, les dí instrucciones de arreciar con toda la capacidad del Estado la lucha contra todas las organizaciones criminales, incluyendo esta banda de “los pelusos”, responsables de este cobarde atentado", indicó Santos.

De igual modo, el jefe de Estado autorizó al general Jorge Hernando Nieto, director de la Policía Nacional, para que incorpore 960 policías adicionales para la protección de los colombianos que viven en el campo.

"A esos 960 policías se sumarán 500 jóvenes campesinos que se irán integrando como auxiliares de policía para apoyar temas sociales en zonas rurales", agregó.

El presidente Juan Manuel Santos también advirtió que la Fuerza Pública actuará con mayor contundencia contra el crimen organizado, potenciando –en conjunto con la Fiscalía General– la investigación criminal. "Y, para tener una institución más efectiva en materia administrativa, logística u operativa, la Policía va a tener una nueva estructura".

A continuación, las declaraciones completas del presidente Juan Manuel Santos: 

Antes de comenzar quiero expresar mi más enérgico repudio por el asesinato del Capitán Victor Manuel Benavides Hernández, comandante de la Sijin en Norte de Santander, ocurrido el pasado domingo en Tibú. El capitán Benavidez murió en cumplimiento de su deber. La nación le rinde homenaje a este héroe de la patria.

A su señora Margarita, sus dos pequeños hijos, a toda su familia, nuestras más sinceras condolencias y la solidaridad de todos los colombianos.

Este repudiable crimen, que enluta a la Policía Nacional y al país entero no va a quedar impune.

El viernes pasado, reunido con los generales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, les dí instrucciones de arreciar con toda la capacidad del Estado la lucha contra todas las organizaciones criminales, incluyendo esta banda de “los pelusos”, responsables de este cobarde atentado.

Hemos logrado mucho por la seguridad de los colombianos. No vamos a bajar la guardia. Por el contrario, vamos a redoblar esfuerzos.

Que les quede claro a los pelusos y a todas las organizaciones criminales: No tienen escapatoria frente a la acción de la Fuerza Pública y de la Justicia. ¡No descansaremos hasta ver esas organizaciones desmanteladas!

***

La Policía Nacional es una institución fundamental para la seguridad y la convivencia pacífica entre los colombianos.

Su tarea nos permitió poner fin al conflicto armado y ahora será esencial para consolidar la paz que ya estamos construyendo.

Por eso, tener una Policía fortalecida, moderna, transparente, cercana al ciudadano y dotada de todas las capacidades, es una prioridad para el Gobierno nacional.

Siguiendo esa línea, el año pasado convoqué una Comisión Consultiva de Alto Nivel para que presentara un informe con recomendaciones orientadas a mejorar la tarea y el funcionamiento interno de nuestra Policía.

La Comisión consultó a expertos en diversas áreas –dentro y fuera de la institución–, con amplio conocimiento en temas de seguridad y convivencia.

En su informe final, la Comisión nos entregó una serie de recomendaciones centradas en 5 ejes estratégicos, que son:

El marco institucional de la Policía y su relación con el Ministerio de Defensa

La organización y funcionamiento de la Policía

La gestión del talento humano

La transparencia y la rendición de cuentas –con énfasis en la participación ciudadana y los estándares éticos–

Y la coordinación con la Fiscalía General, además de recomendaciones sobre temas administrativos y financieros.

Hoy quiero contarle al país que –con base en este informe, y de un proceso de revisión interna que la Policía ya viene adelantando– vamos a poner en marcha un proceso de modernización y transformación de nuestra Policía Nacional.

Este proceso hace parte de la transformación ya iniciada, también, de nuestras Fuerzas Militares para adaptarlas a las nuevas circunstancias, de forma que sean más eficaces contra las amenazas que aún persisten como el crimen organizado o el ELN.

El objetivo es tener una Policía más humana, íntegra, disciplinada, innovadora y efectiva. Y, sobre todo, más cercana al ciudadano.

Una Policía capaz de hacer frente a los desafíos que ya existen y a los que vienen –como aclimatar la paz, promover la convivencia y enfrentar nuevas formas de criminalidad–.

No vamos a empezar de cero: la Policía ya puso en marcha un plan estratégico –que se llama ‘Comunidades seguras y en paz’–, y una visión 2030 de la institución.

Todo esto va a quedar consignado en un documento CONPES –que son nuestros documentos de política pública–.

Eso quiere decir que nada de esto se va a quedar solo en buenos propósitos, porque nos estamos fijando planes de acción, tiempos, metas claras y presupuestos.

Esta va a ser la Policía del posconflicto: una Policía a la altura de las transformaciones sociales que ya está comenzando a vivir un país en paz, un país que se reencuentra con la normalidad.

¿Y cómo vamos a alcanzar los objetivos que nos trazamos?

En primer lugar, vamos a fortalecer el servicio de policía para el ciudadano en las calles; y lo vamos a hacer mejorando el modelo de vigilancia por cuadrantes y dando más herramientas a la Dirección de Seguridad Ciudadana.

En segundo lugar, vamos a adaptar la educación policial al nuevo contexto de país, con mayor profesionalización del cuerpo de policía a la luz del nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia.

Tercero: vamos a fortalecer la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural para –siempre articulados con nuestras Fuerzas Militares– seguir actuando contra el crimen organizado y sus fuentes de finanzas, como la minería ilegal, y darles más seguridad a las zonas rurales.

De hecho, quiero anunciarle al país que he autorizado al general Nieto para que incorpore 960 policías adicionales para la protección de los colombianos que viven en el campo.

A esos 960 policías se sumarán 500 jóvenes campesinos que se irán integrando como auxiliares de policía para apoyar temas sociales en zonas rurales.

En cuarto lugar, vamos a actuar con aún mayor contundencia contra el crimen organizado, potenciando –en conjunto con la Fiscalía General– la investigación criminal.

Y, para tener una institución más efectiva en materia administrativa, logística u operativa, la Policía va a tener una nueva estructura.

El modelo –que busca optimizar la gestión en materia administrativa, logística, financiera, educativa, de salud y operativa– ya está listo.

También –en línea con los esfuerzos del general Nieto en materia de integridad de nuestros policías– se va a fortalecer la Política Integral de Transparencia Policial.

Esto lo vamos a hacer con más veeduría ciudadana, promoviendo la depuración, la rendición de cuentas y reestructurando la Inspección General de la Policía –bajo la autoridad del Ministerio de Defensa y en coordinación con la Procuraduría General–.

La batalla contra la corrupción en nuestra Policía debe ser mas eficaz, más rápida y terminar con sanciones visibles y ejemplares. Lo que hemos hecho en cuanto a la transparencia policial es positivo, pero debemos hacer más.

Y no nos vamos a detener ahí: más policías, mejor capacitados, significan más seguridad y mejor convivencia.

Por eso –además de los 960 nuevos uniformados que acabo de mencionar– la planta de personal de nuestra Policía va a seguir creciendo.

El país va a ver a más mujeres en la Policía –en todos los grados y cargos– y el mantenimiento de los auxiliares de policía en tareas propias de su naturaleza.

Además, se incorporarán más civiles para apoyar la labor administrativa en la Policía y así liberar uniformados para tareas de seguridad y convivencia ciudadana.

Los policías son el corazón de esta institución, y por eso haremos especial énfasis en su bienestar y el de sus familias, en temas como sanidad, vivienda y educación.

También se va a presentar un nuevo estatuto de carrera, para tener una mejor organización y avances en la carrera policial.

Este proceso de modernización y transformación de nuestra Policía tiene –además– un alto componente regional, que reconoceremos con tres medidas:

PRIMERO, vamos a mejorar los procesos que cumplen los Comandos de Región de la Policía, para atender de forma más efectiva la seguridad ciudadana, la convivencia y la construcción de paz desde los territorios.

SEGUNDO, vamos a fortalecer y a desplegar –de forma progresiva– la Policía de Turismo, Infancia y Adolescencia en los municipios del país.

Y, tercero –siguiendo la recomendación de la Comisión–, vamos a estudiar fórmulas para que los departamentos y municipios cofinancien la seguridad.

También se va a revisar la asignación de recursos de Fonsecón, para que estén en línea con las renovadas estrategias de seguridad de nuestra Policía Nacional.

Y seguimos avanzando en la revisión de la Dirección de Protección, reduciendo –por ejemplo– la función de escoltas con personal de la Policía, con base en estudios de riesgo.

Ya se han reasignado cerca de 500 efectivos para distintas regiones y direcciones. Se cumple así mi instrucción de tener cada vez más efectivos en protección de la sociedad en general y menos en la seguridad de personas en particular, quienes en numerosos casos ya no requieren los abundantes recursos que antes pudieron necesitar.

Por último, queremos seguir dotando a nuestra Policía de la mejor tecnología para garantizar la seguridad y la convivencia ciudadanas. Y en este aspecto –a pesar de los avances en ciberseguridad– debemos modernizar más nuestros mecanismos y abrirnos más a la cooperación internacional para llegar al estado del arte en esta materia.

Ahí esperamos contar con el apoyo de los alcaldes y los gobernadores para cofinanciar herramientas como las cámaras de vigilancia y espacios como los CAI.

El nuevo Código de Policía será un pilar fundamental de este proceso de transformación y modernización, tanto a nivel interno como externo.

Los buenos resultados del Código ya se están viendo: desde su entrada en vigencia –hace poco más de mes y medio– se redujeron en 25 por ciento los homicidios generados por riñas.

Nuestra Policía tiene excelentes resultados e importantes logros operacionales. No es de menor cuantía el hecho de que, en estos dos meses y medio de 2017, tengamos los indicadores de delitos –TODOS: desde el homicidio hasta el hurto de motos– en caída de dos dígitos, comparados con igual período de 2016. Debemos conservar esa tendencia, fruto tangible ya del posconflicto.

Las recomendaciones de la Comisión y las acciones que vamos a emprender lo que buscan es reforzar el buen trabajo que se viene haciendo y mejorar aspectos estratégicos.

Este proceso va a permitir que –ahora que termina el conflicto armado– la Policía se concentre en sus labores policiales, y nuestras Fuerzas Militares en sus tareas de carácter militar.

Quiero agradecer la labor de los exministros Luis Fernando Ramírez y Juan Carlos Esguerra, así como del exconsejero Jorge Hernán Cárdenas, quienes hicieron parte de la Comisión en calidad de asesores externos.

También a la exministra María Lorena Gutiérrez, quien estuvo inicialmente a cargo de la secretaría técnica, labor que luego desempeñó Juan Carlos Restrepo, actual director de Seguridad de la Presidencia.

Desde el inicio de mi gobierno me propuse tener para Colombia las mejores Fuerzas Armadas. Hoy están bien equipadas, bien financiadas, bien entrenadas y bien admiradas por los colombianos. Siempre consideré como una línea roja la no discusión en La Habana sobre el futuro de nuestras Fuerzas, y así fue.

Por eso es un gran orgullo poder decir que le dejamos al país –en capacidades y en equipamiento– el mejor Ejército, la mejor Marina, la mejor Fuerza Aérea y también la mejor Policía de nuestra historia.

Con las medidas que anunciamos hoy, nos vamos a asegurar de que nuestra Policía siga mejorando para proyectarse al futuro y cumplir cada vez de mejor manera con la seguridad de nuestra nación y con la protección de los derechos de los colombianos.