Violencia en el puerto de Buenaventura.
Un hombre sujeta restos de balas en las calles del barrio Juan XXIII, en Buenaventura.
AFP
11 Feb 2021 06:53 AM

"Las casas de pique en Buenaventura no se han ido", denuncia Monseñor Rubén Darío Jaramillo, Obispo de Buenaventura

Monseñor Jaramillo indicó que los criminales controlan el territorio con terror y por ello se ha creado un estado paralelo.
Cristian
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Serrano

La FM habló con el Monseñor Rubén Darío Jaramillo, Obispo de Buenaventura, quien aseguró que las 'casas de pique' no han retornado al puerto más importante del país, pues nunca se fueron. Monseñor Jaramillo recalcó que ahora hay nuevas modalidades para desaparecer a las personas, pues los criminales ahora utilizan espacios como pequeños bosques o zonas de baja mar para eliminar a la gente.

"Esta práctica busca imponer el terror como una medida para amedrentar a bandas y a otras personas que intenten ingresar a ciertos sitios. En este momento no hay libre movilidad en Buenaventura.

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El Obispo de Buenaventura denunció que estos actos son cometidos por bandas criminales que llevan años en el puerto y que ahora adoptan otro nombre, como 'Chotas' o 'Espartanos'. "Las personas que llegan a ciertas zonas de Buenaventura, que están alejadas de la zona central, terminan siendo desaparecidas".

De acuerdo con Monseñor Jaramillo, las organizaciones criminales han ejercido un control de territorio mediante el terror y la violencia, por ello hay zonas en donde solo pueden ingresar quienes vivan allí y los extraños que intenten entrar, terminan siendo desaparecidos.

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"A esos sitios solo pueden ingresar personas que vivan en esa zona o en otros casos deben entrar acompañados de residentes del sitio o familiares. Los extraños son picados y enterrados en áreas de manglar del sitio".

¿La violencia se disparó?

Monseñor Rubén Darío Jaramillo explicó que en Buenaventura se está produciendo diferentes tipos de violencia y señaló que el homicidio de nueve jóvenes el pasado 30 de diciembre, es una prueba de ello. "En dos horas mataron a nueve personas que estaban en distintos lugares y lo hicieron de la misma manera, esto demuestra que fue una acción premeditada y ejecutada bajo una estructura".

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"Ahora hay más muertos y es un tema preocupante porque es una escalada terrorista terrible".

¿Acciones del Gobierno son suficientes?

El obispo de Buenaventura recalcó que el puerto requiere unas medidas integrales y por ello solicita que el Gobierno Nacional "realmente se ponga en modo Buenaventura", para que se asuma toda la realidad de la zona junto a todas sus problemáticas.

Monseñor Jaramillo estima necesario que haya una regulación en el ingreso de las personas a la ciudad y que se implemente una vigilancia con tecnología, para controlar la seguridad en cada cuadra. "Se necesita que el estado brinde atención integral a la población, acá hay bandas criminales grandes que tienen nexos con organizaciones criminales internacionales, pues acá está el negocio de la droga".

Rubén Darío Jaramillo recalcó que la comunidad de Buenaventura vive en angustia y con carencias, pues el área del puerto vive una realidad muy distinta a la que enfrentan los habitantes de la ciudad. "La sociedad portuaria tiene una estructura organizada y esto permite crear un muro en donde el crimen no penetre ahí, pero a la ciudad no le están prestando atención, los puertos tienen acueducto propio y la ciudad carece de eso".

Crimen creó un estado paralelo

Jaramillo que el dinero de las economías ilegales ha logrado crear una gran corrupción y ahora estos dineros financian diferentes modalidades de delitos. Por esta razón al crimen no le interesa que la situación de Buenaventura cambien, pues perderían el control que ahora poseen.

De acuerdo con el el obispo de Buenaventura, los delincuentes son un obstáculo para el desarrollo de la ciudad. "Cobran hasta el 40% a los contratistas para permitir hacer una obra, le exigen dinero a los ciudadanos que quieren tener una casa o mejorar la que tienen".

"Acá hay un estado paralelo en donde el crimen controla y cobra impuestos, por eso queremos que se vea el Estado con toda su capacidad y poder en Buenaventura".

Finalmente, Monseñor Rubén Darío Jaramillo recalcó que es necesario intervenir Buenaventura, pues no se pueden seguir aplicando las mismas medidas. "Si seguimos haciendo lo mismo, terminamos en lo mismo. El problema no se soluciona con paños de agua tibia”.

 

Entrevista a Monseñor Rubén Darío Jaramillo

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Fuente
LA FM