10 Jul 2016 06:14 PM

Contraloría reveló cómo se montó el fraude del cartel de los hemofílicos

El ente de control precisó que fueron utilizados un laboratorio clínico y otro médico como fachada.
La Contraloría reveló la manera como se montó el fraude del cartel de los hemofílicos en el departamento de Córdoba; según el ente de control, fue el médico internista hematólogo que supuestamente diagnosticó a los enfermos de Hemofilia y Von Willebrand en las 2 IPS (Fundación IPS Unidos por su Bienestar e IPS San José de la Sabana SAS) que hicieron millonarios recobros a la Gobernación de Córdoba y desbarató por completo la posibilidad de que los documentos con estos conceptos sean ciertos.
 
Al ser entrevistado sobre el tema por dos funcionarios de la Contraloría, dentro del ejercicio auditor a los recursos del SGP del departamento de Córdoba, dejó claro que nunca realizó las historias clínicas de los supuestos pacientes, que se le presentaron a su vista.
 
Otro elemento que pone en evidencia la falsedad de la documentación aportada como sustento de las solicitudes de recobro de las ISP, es que en las historias clínicas salta a la vista un detalle que pasaron por alto quienes las “crearon”.
 
Para las pacientes con enfermedad de Von Willebrand, tratados por hipermenorreas y sangrado abundante vaginal, este médico solo indica una aplicación por día, nunca dos veces como aparece en las historias.
 
En desarrollo de esta auditoría, la Contraloría pidió a un acreditado laboratorio clínico y de patología de la ciudad de Montería (Bernardo Espinosa), certificar la veracidad de más 40 resultados de laboratorio presuntamente generados allí.
 
La respuesta fue contundente: los resultados son falsos; los pacientes no figuran en los registros y las pruebas no se tomaron en el laboratorio.
 
El representante legal del laboratorio anunció, en ese momento, que “como quiera que está en tela de juicio el buen nombre del laboratorio, mi nombre y el de mi familia, ya que el laboratorio es una empresa familiar, nos vemos abocados a presentar las denuncias respectivas ante la Fiscalía para que sean ellos quienes investiguen la conducta delictiva por la falsificación de las pruebas supuestamente realizadas en nuestro laboratorio”.
 
Atendiendo una solicitud de la Contraloría Delegada para el Sector Social, el presidente y director científico de la Liga Colombiana de Hemofílicos y Otras Deficiencias Sanguíneas, Sergio Robledo Riaga, entregó a la CGR un concepto técnico sobre la hemofilia y la enfermedad de Von Willebrand.
 
Respecto de las dosis indicadas para el tratamiento de estas enfermedades, la Liga Colombiana de Hemofílicos y Otras Deficiencias Sanguíneas dio cuenta de un hecho preocupante.
 
La Liga Colombiana de Hemofílicos y otras Deficiencias Sanguíneas también indicó que al ser estas enfermedades de origen genético, tienen unas incidencias mundiales (número de nacimientos), que en el caso de la Hemofilia A es de un caso (1) en cada 15.000 o 20.000 personas, y para la Hemofilia B un caso (1) en cada 40.000 personas.
 
Cabe recordar que la Secretaria de Salud del departamento de Córdoba pagó $45 mil millones, entre 2013 y 2015, a las 2 IPS involucradas en este escandaloso “desangre” de los recursos de la salud, por suministro del medicamento Inmunate Factor Willebrand 500 UI a unas 128 personas, presuntamente diagnosticadas con hemofilia y enfermedad Von Willebrand.
 
Por ser estas enfermedades trastornos de la coagulación, el diagnóstico de hemofilia y particularmente el de Von Willebrand siempre requieren ser emitidos por un médico que puede ser un Hematólogo, Hemato-oncólogo y/o Médico Internista, y se basan en la historia clínica del paciente.
 
Los exámenes de laboratorios son complementarios al diagnóstico, pero estas enfermedades se definen por condiciones clínicas, precisó la Liga Colombiana de Hemofílicos y Otras Deficiencias Sanguíneas.
 
Los laboratorios confirman los datos clínicos, definen la severidad (severa, moderada, leve) y permiten clasificar adecuadamente la hemofilia. Con relación a la enfermedad de Von Willebrand, los laboratorios deben correlacionarse necesariamente con los datos clínicos e historia familiar del paciente”.
Fuente
Sistema Integrado Digital