Tres soldados del Ejército fueron asesinados en una emboscada perpetrada por disidencias de las FARC en zona rural del municipio de Cartagena del Chairá, mientras acompañaban labores de seguridad para la instalación de puestos de votación de cara al proceso electoral.
Las víctimas fueron identificadas como Luis Mauricio Morales Leal, Alexis Muñoz y Josué David Uribe Chinchilla, quienes fueron atacados por integrantes de la estructura Carolina Ramírez, grupo armado que opera bajo el mando de Iván Mordisco.
De acuerdo con información oficial, el ataque ocurrió en una vía rural del sector de Santo Domingo, donde los militares fueron interceptados por los insurgentes, quienes además de dispararles les robaron parte de su armamento.
En el hecho también resultó herido otro uniformado, quien fue trasladado a un hospital en Florencia para recibir atención médica.
El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, Hugo López, explicó que el ataque habría sido planeado luego de que el grupo armado identificara los movimientos de la unidad militar.
“Muy seguramente conocieron la ubicación de las tropas, identificaron cuál era su ruta de avance y montaron un área preparada con explosivos y fuego de fusilería en la vía, y es donde nos asesinan nuestros tres soldados”, señaló el oficial.
El general también descartó que en este caso se trate de una filtración o infiltración dentro de las tropas, y explicó que los grupos armados están aprovechando los desplazamientos de la Fuerza Pública durante el proceso electoral.
“Aquí no estamos hablando de infiltrados ni de infiltraciones. En este periodo tenemos una debilidad y es que saben que estamos desplegando toda nuestra capacidad hacia los diferentes puestos de votación”, agregó.
López expresó además su solidaridad con las familias de los uniformados asesinados y aseguró que las operaciones militares continuarán en la zona para dar con los responsables del ataque.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, rechazó el crimen y aseguró que los soldados fueron asesinados mientras cumplían su misión constitucional de proteger a la población y garantizar la democracia.
El jefe de la cartera de Defensa manifestó su solidaridad con los familiares y compañeros de los uniformados y afirmó que su sacrificio no será olvidado.
Asimismo, aseguró que las operaciones militares continúan con determinación en la región para mantener el control del territorio y llevar ante la justicia a los responsables.
“Colombia puede tener la certeza de que no descansaremos hasta neutralizar a quienes pretenden sembrar violencia y miedo en nuestras regiones”, afirmó el ministro.