Atentas y en estado de vigilancia, se mantienen las autoridades tras la llegada del mes de marzo y con él, el inicio de una de las temporadas más lluviosas en Colombia, la primera de este año.
Por esa razón y por la continuidad de las precipitaciones que se vienen presentando en varias regiones del país, el IDEAM les recomendó a las autoridades territoriales, los organismos de gestión del riesgo y a las comunidades “mantenerse atentos a la evolución de las lluvias y al comportamiento de los ríos, así como consultar permanentemente los comunicados y boletines hidrometeorológicos oficiales”.
Primeras lluvias del año favorecieron los niveles elevados de humedad
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales destaca, además, que “las lluvias registradas en los primeros meses del año han favorecido niveles elevados de humedad en suelos y cuencas, condición que puede mantenerse con el inicio de la temporada lluviosa”.
Sumado a ello, el mismo IDEAM explicó que durante el mes de marzo comienza la primera temporada de más lluvias del año en gran parte del país, especialmente en la región Andina y Caribe, pese a que esta última viene afectada por lluvias previas, que se han dado en su mayoría, por la presencia de frentes fríos en el mar Caribe.
“Las precipitaciones registradas en enero y febrero han generado condiciones de humedad elevada en suelos y cuencas, lo que puede favorecer respuestas más rápidas de ríos y quebradas ante nuevos episodios de lluvia”, dijo el IDEAM.
El papel de fenómenos como La Niña en los últimos meses
Por medio de un comunicado, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales explicó que la persistencia de condiciones o fenómenos climáticos como es el caso de La Niña durante los últimos meses, “ha contribuido a mantener ambientes húmedos en varias regiones del territorio nacional, particularmente en sectores Andinos, Pacíficos y zonas de piedemonte”.
Por último, el IDEAM advirtió que, en la región Pacífica, las lluvias continúan siendo estructuralmente altas y hacen parte de su comportamiento climático habitual.