22 Jun 2016 03:41 PM

Abuso en el uso de celulares aumenta deserción universitaria

De igual manera, genera un impacto importante en el nivel académico.
Como parte del desarrollo de una Investigación de la Fundación Universitaria del Área Andina, seleccionada en la Convocatoria Interna Nacional para Proyectos de Investigación Institucional, se analizó la dependencia del uso del celular y su influencia en el rendimiento académico de jóvenes universitarios, mostrando que su creciente uso está desviando la atención y prioridad ante la preparación académica e impacta de manera directa los indicadores de rendimiento estudiantil.
 
Al respecto, y tras consultar a 462 estudiantes, fue posible establecer que 62,1% de los jóvenes revisa siempre su teléfono móvil antes de ir a dormir, 42,6 % lo hace mientras estudia o realiza tareas y 61,3% ignora a otras personas para concentrarse en el celular. Así mismo, evidenció que 112 de los consultados, 23,3%, revisan de manera obsesiva llamadas, correos, redes sociales y mensajes de texto.
 
Pudimos ver que el mal uso del celular en clase y la dependencia de las redes sociales para actividades diferentes a lo académico lleva al fracaso a muchos estudiantes, quienes pierden las asignaturas que requieren de análisis, como matemáticas y lecto-escritura”, aseguró José Gerardo Cardona, encargado de la Investigación.
 
De igual manera, la conversación con los estudiantes demostró que 47,6 % de las personas de la muestra se despierta temprano a usar el celular y 83,7 % le está dedicando muy poco tiempo a su preparación académica.
 
Yendo un poco más lejos, 293 personas de los entrevistados, que corresponden a 60,9 % del total, temen que su vida sin el celular sea aburrida y vacía, y 303 se sienten ansiosos, nerviosos o deprimidos si no lo utilizan.
 
Actualmente el teléfono móvil ha modificado el estilo de vida de adultos, jóvenes y niños, cuyo fin es el de facilitarnos la vida. El problema actual que tenemos es que en lugar de tener contacto personal, este se realiza por medio de él, causando problemas adictivos y dependencia al uso del móvil llamado ‘nomofobia’”, agrega el investigador líder.
 
El estudio, hecho por el Grupo de Investigaciones de Estadística y Epidemiología (GIEE), reconocido por Colciencias, incluye como docentes coinvestigadores a Andrés Felipe Gálvez, Carlos Barco y Luz María Rojas, y se realiza bajo un modelo “depredador-presa”, que apoyado en el software de simulación Vensim, permite que la muestra sea representativa para el ecosistema universitario, donde es urgente tomar medidas diversas que permitan moderar la tendencia hacia el futuro.
 
¿Cómo actuar?
 
Dentro del trabajo investigativo se establecieron una serie de recomendaciones para mejorar la dinámica de uso de los equipos. En primer lugar se estableció la importancia de un reglamento en el cual estudiantes, profesores y directivos pongan las reglas sobre el uso del celular durante la clase.
 
Así  mismo, se hace un llamado a que los docentes motiven a los estudiantes para que usen el celular con fines académicos y en los momentos indicados, siendo incluso necesario que, en algunos casos, exista ayuda profesional para tratar a personas que tienen alta adicción, un trabajo que se puede realizar desde la casa, las universidades y hasta con el apoyo de profesionales en la materia.
 
Finalmente, desde los procesos de inducción, muestra la investigación, es relevante que los estudiantes vean y aprendan otro perfil de uso de sus equipos móviles, moderando la tendencia y la necesidad llegando a terrenos positivos para el aprendizaje y la vida social sin generar diferencias entre docente, directivo, familiar y estudiante.
 
No hay duda de la relevancia del impacto del teléfono móvil, un tema que debe ser revisado desde el hogar, la academia y expertos para evitar que esta situación se agudice de cara al futuro, no solo en las generaciones jóvenes actuales sino en las venideras”, concluyó el investigador.
Fuente
Sistema Integrado Digital