Momentos de pánico vivieron los funcionarios del Ministerio de Educación cuando tuvieron que salir de las oficinas de la sede a la fuerza, después de estar retenidos por horas por la Asociación de Consejeros Comunitarios del norte del Cauca, quienes bloquearon las salidas del lugar.
Los bloqueos de los indígenas realizados en las principales puertas de ingreso y salida del ministerio generaron una enorme preocupación, pues mantuvieron encerrados por más de 4 horas a las personas que se encontraban al interior de la oficina de la cartera.
Varios trabajadores expresaron tu temor y malestar, especialmente aquellos que debían cumplir compromisos médicos o recoger a sus hijos al finalizar la jornada.
En medio de la protesta se escuchaban las súplicas de funcionarios que pedían autorización de las comunidades indígenas y afro para abandonar el lugar.
“Yo tengo que recoger a mis hijos”, decía un hombre en medio de la discusión, mientras que una de las líderes de la manifestación aseguraba que tenían órdenes de no permitir la salida de los funcionarios.
Con el pasar de las horas crecía la desesperación de las personas retenidas y la falta de claridad frente a quién tenía la autoridad para permitir el acceso o la evacuación de los funcionarios.
En medio del intento por salir, se presentaron forcejeos y agresiones físicas. Una funcionaria relató que fue jalada del cabello cuando trataba de abrirse paso entre la multitud.
“Se formó el disturbio en un momentico y casi me hacen caer. Fue duro porque cuando te jalan el cabello entras en pánico; en cualquier momento te puedes caer y toda la gente está alborotada y una estampida sería grave”, narró la mujer visiblemente afectada, señalando que la situación le generó un fuerte episodio de nerviosismo.
Motociclistas que transitaban por la zona ayudaron momentáneamente a despejar el paso, aunque posteriormente llegaron más manifestantes, lo que volvió a generar tensión en el ambiente.
La protesta no solo afectó al Ministerio de Educación, sino también a otras sedes gubernamentales cercanas, cuyos funcionarios manifestaron preocupación por la imposibilidad de salir y continuar con sus actividades laborales con normalidad.
Hasta el momento, no se ha emitido un balance oficial sobre personas lesionadas ni sobre posibles investigaciones por las presuntas agresiones denunciadas.