El campus de la Universidad Nacional de Bogotá recibió en las últimas horas a un grupo de más de 700 personas de las comunidades afrodescendientes e indígenas, quienes arribaron en 17 buses desde distintos territorios del país.
A pesar de que la institución informó que el ingreso se realizó sin permisos previos, el consejero mayor Alexis Mina Ramos, habló en LA FM sobre los motivos de esta ocupación pacífica y la postura del movimiento frente a las movilizaciones convocadas para este jueves.
Respaldo político sin participación física
Al ser consultado sobre si las comunidades se sumarán a las marchas previstas para esta semana, Mina Ramos fue enfático en separar el apoyo ideológico a los reclamos particulares que están haciendo.
"Apoyamos las reformas sociales que ha venido jalonando el Gobierno, pero tenemos una agenda muy propia. No nos vamos a vincular físicamente a los ejercicios en los diferentes puntos convocados", afirmó el líder.
Un llamado a la "voluntad política" sobre la Ley de Garantías
La razón de la llegada de estas comunidades a la capital del país, tiene como base el cumplimiento de sus pliegos de peticiones.
Según Mina, existen puntos críticos que no requieren de trámites burocráticos excesivos, sino de voluntad técnica y operativa por parte de los funcionarios:
• Reparación Colectiva: Cerca de 25 consejos comunitarios esperan indemnización e implementación de planes de reparación.
• Tierras: El consejero señaló que los avalúos y visitas para la compra de tierras no deberían verse frenados por la Ley de Garantías, calificando este argumento como una "excusa" recurrente.
• Celeridad: Mina indicó que "lo esencial no requeriría de una temporalidad exagerada; con voluntad política de los funcionarios con competencia, esto saldría rapidito".
La Universidad Nacional como "sitio de acogida"
Respecto al ingreso al campus —que ocurre en un momento de alta tensión política interna por la elección del rector—, Mina Ramos defendió el carácter público de la institución.
Aunque la universidad emitió un comunicado sobre la llegada no autorizada, el líder aseguró que el Gobierno ya estaba notificado de su desplazamiento.
"Entramos de manera pacífica a una institución que es pública. Ocupamos un lugar que consideramos que también nos pertenece por ser colombianos. Nos comportamos de manera bonita y pacífica; nuestra intención es permanecer en el espacio sin generar alteraciones", concluyó Ramos.
Por ahora, la comunidad universitaria permanece a la expectativa de la duración de este asentamiento, mientras los voceros de los territorios esperan concretar mesas de trabajo con los funcionarios competentes para avanzar en sus exigencias territoriales.