La Academia Nacional de Medicina lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo del Proyecto de Ley 145 de 2024 que se discute en la Cámara de Representantes, conocido como “Ley Doctora Catalina”, al considerar que, aunque busca proteger a los residentes de acoso y violencia laboral, podría terminar afectando la esencia académica de la formación médica en el país.
El proyecto, que ya fue aprobado en segundo debate en la Cámara de Representantes y avanza en el Congreso, pretende establecer medidas para prevenir abusos dentro del sistema de residencias médicas y odontológicas. Sin embargo, el organismo consultor del Gobierno en temas de salud y educación médica cuestionó la forma en que se están planteando estas soluciones.
Un cambio de fondo que preocupa
Según el concepto emitido, el principal riesgo del proyecto no está en sus intenciones, sino en su enfoque estructural. La Academia advierte que la iniciativa desplaza el eje académico de las residencias hacia una lógica laboral, lo que podría desdibujar su naturaleza formativa.
“Al redefinir la residencia como una relación de carácter laboral, se erosiona el vínculo académico, se afecta la autonomía universitaria y se generan incoherencias en el modelo docencia–servicio”, señala el documento.
Para la entidad, los médicos residentes deben ser reconocidos como profesionales en formación que, aunque realizan labores asistenciales, hacen parte de un proceso educativo que no debe perder su esencia.
Más sanción que prevención
Otro de los puntos críticos es el énfasis del proyecto en medidas punitivas. La Academia sostiene que el texto no desarrolla de manera suficiente estrategias preventivas contra el acoso, lo que limita su efectividad estructural.
Además, considera innecesario modificar aspectos ya regulados por la Ley 1917 de 2018, especialmente en lo relacionado con la intensidad horaria de los residentes.
Un proyecto amplio y con inconsistencias
El análisis realizado por la Academia Nacional de Medicina también señala que la iniciativa incluye una variedad de temas que van más allá del objetivo principal, como: Condiciones laborales y salariales, afiliaciones a salud y pensión, bienestar y salud mental, infraestructura, Ingreso a residencias y becas en el exterior.
Para la Academia, esta amplitud genera desorden en el articulado y confusión conceptual, especialmente entre la relación educativa y la laboral.
Vacíos y preocupaciones jurídicas
El documento advierte varios vacíos importantes: No se desarrollan adecuadamente todos los tipos de acoso, en especial el ejercido por residentes hacia superiores. No se establecen claramente los deberes de los beneficiarios de la ley. No se contemplan sanciones frente a falsas denuncias, injuria o calumnia. Existen apartados con redacción poco clara que requieren revisión.
Propuestas alternativas
En lugar de transformar la naturaleza de las residencias, la Academia propone medidas más concretas y efectivas, como: Regular el tema a través de convenios docencia–servicio
Condicionar acreditaciones y registros calificados a políticas claras contra el acoso
Exigir protocolos institucionales con medidas preventivas, correctivas y sancionatorias
Ante este panorama, la Academia Nacional de Medicina hizo un llamado al Senado para que reevalúe el proyecto antes de continuar su trámite.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Qué es la “Ley Doctora Catalina” y qué busca el proyecto de ley?
Es el Proyecto de Ley 145 de 2024 que busca prevenir el acoso y la violencia laboral en las residencias médicas y odontológicas, estableciendo medidas de protección para los residentes.
¿Cuál es la principal preocupación de la Academia Nacional de Medicina frente al proyecto?
La Academia advierte que el proyecto podría transformar la naturaleza académica de las residencias al darles un enfoque laboral, afectando la formación médica, la autonomía universitaria y el modelo docencia–servicio.
¿Qué críticas hace la Academia sobre el enfoque del proyecto en la prevención del acoso?
Señala que el proyecto se enfoca más en medidas punitivas que en estrategias preventivas, lo que limita su efectividad para abordar estructuralmente el problema del acoso.
¿Qué alternativas propone la Academia Nacional de Medicina?
Propone regular el tema mediante convenios docencia–servicio, exigir protocolos institucionales claros contra el acoso y condicionar acreditaciones a la implementación de políticas preventivas, correctivas y sancionatorias.