Durante su visita al Hospital Universitario de Santander (HUS), el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, cuestionó los compromisos financieros adquiridos para la adecuación y modernización del centro asistencial y advirtió que, de no cumplirse lo acordado, el Gobierno Nacional podría ordenar una intervención.
El funcionario señaló que se solicitó una inversión cercana a 12 mil millones de pesos para la adecuación de los pabellones de pediatría y ginecobstetricia, cifra que consideró elevada y que, según dijo, será revisada.
“Me parece un poco exagerado, pero eso lo vamos a revisar. Eso fue lo que pidieron”, afirmó Jaramillo.
A este monto se suma la adquisición de un acelerador lineal con su respectivo búnker, cuyo costo asciende a 21 mil millones de pesos, para un total de 33 mil millones de pesos.
Adicionalmente, el ministro indicó que existen otros 33 mil millones de pesos comprometidos, cuya formalización aún no está claramente definida.
“El compromiso debe quedar en un acta y fijarse ante la Contraloría. Hay que revisar cómo se va a hacer y con qué recursos”, sostuvo.
Jaramillo fue enfático en advertir que no permitirá irregularidades ni dilaciones en el cumplimiento de los acuerdos y expresó su inconformidad ante la falta de avances concretos.
“A uno no lo pueden engañar. Hemos sido respetuosos con alcaldes, gobernadores y todas las autoridades, pero yo no vengo a ser el payaso de nadie. Hoy lo que veo es que no hay ningún interés real en solucionar este problema”, manifestó.
Nuevas críticas
Finalmente, el ministro aseguró que, de persistir la falta de voluntad para cumplir los compromisos adquiridos, el Gobierno tomará decisiones de fondo.
“Si me toca que se cumpla la cosa, se hará una intervención. No se trata de hacer mesas por hacer mesas”, advirtió.
En la reunión estuvo presente, además, el ministro de trabajo, Antonio Sanguino.
Durante sus intervenciones, ambos funcionarios criticaron duramente el papel del Legislativo, en especial el de la Comisión Séptima del Senado, en la que se hundió la pasada reforma a la salud.
Según señalaron, esta situación los llevó a contemplar un camino alternativo para sacar adelante una iniciativa que continúa estancada en el trámite parlamentario.
“El sabotaje permanente de quienes, en cabeza de un santandereano que representa muy mal a esta tierra y a su gente, el señor Miguel Ángel Pinto nos ha obligado a plantear que, si la reforma a la salud no es posible en el Congreso de la República, la haremos posible en una constituyente popular”, afirmó el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino.
Recolección de firmas y continuidad del proyecto
Sanguino fue enfático en señalar que el Gobierno y los sectores afines iniciarán la recolección de firmas para avanzar en este proceso.
“Claro que vamos a acudir a los compañeros con el formulario de recolección de firmas”, indicó el funcionario, quien además expresó su expectativa de que exista continuidad en el próximo gobierno frente a la agenda de cambios impulsada por el presidente Gustavo Petro.
“Tenemos un mandato popular que llevó al compañero Gustavo Petro a la Presidencia de la República hasta el 7 de agosto, y esperamos que haya una solución o una perspectiva de continuidad en el próximo gobierno respecto a esta agenda de cambio que se ha propuesto para el país”, manifestó.
Multa al Hospital Universitario de Santander
Durante la visita, el ministro Sanguino también se refirió a la multa impuesta por el Ministerio de Trabajo al Hospital Universitario de Santander, inicialmente superior a 4.000 millones de pesos, y que actualmente asciende a 2.900 millones de pesos, relacionada con asuntos laborales.
“El escenario de tiempo que tenemos para dejar en firme esa sanción es hasta el 31 de julio. Podríamos suspender la ejecución de la multa si se llega a un acuerdo con la gerencia del hospital, y la propuesta debe contemplar una planta definitiva y una planta temporal”, explicó.
El ministro agregó que los diálogos avanzan entre los ministerios de Trabajo y Salud y los directivos del hospital, aunque aclaró que aún se deben definir los recursos adicionales necesarios y el plazo para su implementación.
Defensa de la reforma a la salud
Por su parte, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, hizo una defensa contundente de la reforma a la salud, al tiempo que cuestionó a los senadores que han bloqueado su avance.
“Nos han venido engañando todo este tiempo al gobierno que quiere formalizar, así como nos han engañado los ocho senadores de la Comisión Séptima que ya han hundido dos veces el proyecto de reforma. Aquí hay un senador de este departamento que incluso cambió de partido y hoy responde a otros intereses”, afirmó.
Jaramillo sostuvo que la resistencia a la reforma responde, según él, a presiones de gerentes y propietarios de clínicas privadas, lo que —dijo— ha impedido que se materialicen los cambios estructurales que propone el Gobierno en el sistema de salud.