Dormir más de ocho o nueve horas al día suele generar comentarios relacionados con la pereza o la falta de productividad. Sin embargo, desde la psicología, este comportamiento puede estar asociado a múltiples factores emocionales, biológicos y sociales, según explicó Astrid Acevedo, psicóloga clínica y docente de la Fundación Universitaria Los Libertadores, durante una entrevista en La FM.
La especialista señaló que el tiempo de descanso no es igual para todas las personas y que las necesidades de sueño cambian dependiendo de la edad, el contexto emocional y los hábitos diarios.
Qué dice la psicología de las personas que duermen mucho
De acuerdo con Acevedo, uno de los errores más comunes es pensar que todas las personas necesitan exactamente las mismas horas de sueño.
“Hay personas que necesitan más de nueve horas para sentir que su descanso fue satisfactorio”, explicó la psicóloga al referirse a los llamados patrones de sueño, que tienen componentes hereditarios y genéticos.

La experta detalló que durante etapas como la infancia y la adolescencia es normal dormir más debido al desarrollo cerebral y hormonal. Además, aclaró que factores emocionales también pueden modificar la necesidad de descanso.
“En ciertos momentos emocionales, como la tristeza, el duelo o la ansiedad, también es posible que aumente la necesidad de dormir”, afirmó.
Dormir mucho y la salud mental
La psicóloga indicó que el exceso de sueño no siempre debe interpretarse como una señal de alarma, aunque sí puede convertirse en un indicador importante cuando viene acompañado de otros síntomas emocionales.
Según explicó, hay casos en los que las personas duermen muchas horas, pero continúan sintiéndose cansadas o desmotivadas en sus actividades diarias.
“Dormir muchas horas no necesariamente representa una señal de alerta en salud mental”, sostuvo Acevedo. Sin embargo, agregó que sí es importante prestar atención cuando aparecen cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o dificultades para mantener la rutina cotidiana.
La especialista también mencionó que, en algunos contextos, el sueño puede convertirse en una forma de evasión emocional.
“El exceso de sueño puede dejar de cumplir únicamente esa función restauradora y convertirse en una estrategia de evasión”, explicó durante la entrevista.
Estrés, ansiedad y agotamiento mental
Otro de los aspectos abordados por la docente fue la relación entre el estrés, la ansiedad y el agotamiento emocional con el aumento de horas de sueño.
Acevedo explicó que el cuerpo y la mente utilizan el descanso como una herramienta de recuperación física y psicológica, especialmente durante periodos de alta carga emocional.
“El estrés prolongado puede generar niveles bajos de motivación y hacer que las personas sientan deseos constantes de dormir”, señaló.
También advirtió que, cuando una persona enfrenta situaciones emocionalmente complejas, dormir puede transformarse en una forma temporal de desconectarse de esas dificultades.
“Dormir puede transformarse en una forma de enfrentar o escapar temporalmente de realidades estresantes o emocionalmente difíciles”, indicó.

Los mitos sobre las personas que duermen mucho
Durante la conversación en La FM, Astrid Acevedo también habló sobre algunos de los mitos más frecuentes alrededor de quienes duermen más horas de lo habitual.
Uno de ellos es asociar automáticamente el exceso de sueño con la pereza o la falta de disciplina.
“Desde la psicología, esto no necesariamente es cierto”, explicó la especialista, quien insistió en que cada persona tiene necesidades biológicas distintas.
La psicóloga agregó que también es un error creer que dormir más siempre significa tener mejores capacidades físicas o cognitivas.
Según explicó, lo realmente importante es evaluar si el descanso está siendo reparador y si favorece el bienestar cotidiano.
“Más que juzgar la cantidad de sueño, es clave evaluar si este está siendo reparador”, puntualizó.
Acevedo concluyó que los hábitos, la higiene del sueño y el contexto emocional son determinantes para entender por qué algunas personas necesitan dormir más que otras, por lo que recomendó evitar juicios rápidos frente a este comportamiento.
Preguntas frecuentes
¿Dormir mucho es malo para la salud mental?
No siempre. Según la psicología, dormir muchas horas puede ser normal dependiendo de la edad, los hábitos y el contexto emocional de cada persona.
¿El estrés puede hacer que una persona duerma más?
Sí. El estrés prolongado y el agotamiento mental pueden aumentar la necesidad de descanso y generar deseos constantes de dormir.
¿Dormir mucho significa que una persona es perezosa?
No necesariamente. Expertos en psicología explican que el sueño depende de factores biológicos, emocionales y hereditarios.