El consumo de café vuelve al análisis científico tras un estudio publicado en 2026 en la Revista de Trastornos Afectivos, que evaluó su relación con la salud mental en una muestra de 461.586 personas. La investigación se desarrolló con datos del Biobanco del Reino Unido, una cohorte que recopila información clínica, genética y de estilo de vida en población adulta para estudios epidemiológicos.
El análisis incluyó participantes con una edad media cercana a los 57 años y un seguimiento promedio de 13,4 años. Durante ese periodo, los investigadores documentaron 18.220 casos de trastornos del estado de ánimo y 18.547 casos de trastornos por estrés, lo que permitió establecer asociaciones entre la ingesta de café y estos diagnósticos.
Uno de los elementos centrales del estudio es que la relación entre café y salud mental no es lineal. Los investigadores identificaron un patrón en forma de J, lo que indica que tanto el consumo bajo como el alto pueden asociarse con mayor riesgo, mientras que un nivel intermedio muestra diferencias en los resultados. Este tipo de comportamiento ha sido observado en otros estudios nutricionales y sugiere que la cantidad consumida puede marcar la diferencia.

Además, el estudio distingue entre distintos tipos de café, como instantáneo, molido y descafeinado. En todos los casos, los resultados mantuvieron el mismo patrón general, lo que permite analizar la relación más allá de una sola forma de preparación.
¿Cuántas tazas de café al día ayudan a reducir el estrés y los trastornos mentales?
Los resultados indican que el consumo moderado de café, entre dos y tres tazas al día, se asocia con menor riesgo de trastornos mentales y de estrés. Dentro de la muestra, 144.119 participantes reportaron consumir café en ese rango, lo que representa cerca del 44 % de quienes bebían esta bebida de forma regular.
En comparación, quienes consumían menos de una taza diaria o cantidades superiores mostraron diferencias en la incidencia de trastornos del estado de ánimo y trastornos por estrés. Este comportamiento refuerza la idea de que existe un punto de equilibrio en el consumo.
Los investigadores utilizaron modelos de regresión ajustados para variables como edad, índice de masa corporal y hábitos de vida. Esto permitió aislar la relación entre el café y la salud mental dentro de un análisis poblacional amplio. Además, se incluyeron datos hospitalarios para identificar los casos diagnosticados, lo que aporta consistencia a los resultados.

¿Qué factores influyen en la relación entre café, estrés y salud mental?
El estudio también evaluó diferencias por sexo y encontró que la asociación entre el consumo de café y los trastornos del estado de ánimo fue más marcada en hombres. Sin embargo, en el caso del estrés, el comportamiento general del patrón se mantuvo en la población analizada.
Otro punto analizado fue el metabolismo de la cafeína. Para esto, los investigadores utilizaron una puntuación genética asociada a la capacidad del organismo para procesarla. Los resultados indican que este factor no modificó la relación entre café y salud mental, lo que sugiere que el patrón observado se mantiene independientemente de la variabilidad genética.

El estudio también plantea que algunos biomarcadores de inflamación podrían intervenir en la relación entre el café y la salud mental, incluyendo los trastornos por estrés. Este aspecto abre nuevas líneas de investigación sobre los mecanismos biológicos que podrían explicar los resultados observados.
Los autores concluyen que existe una asociación entre el consumo de café y la salud mental en población general, con diferencias según la cantidad ingerida. Aunque los resultados no establecen causalidad, sí aportan evidencia en un campo que analiza el papel de la dieta en la prevención de trastornos mentales y en la comprensión de factores cotidianos que pueden influir en el bienestar psicológico.

¿Cómo afecta el café a la salud mental?
El consumo de café se asocia con la salud mental según la cantidad: entre dos y tres tazas al día se relacionan con menor riesgo de trastornos del estado de ánimo.
¿Cómo afecta el café al estrés?
Tomar café de forma moderada, dos a tres tazas diarias, se asocia con menor riesgo de estrés frente a consumos bajos o altos.
¿Qué pasa si tengo ansiedad y tomo café?
El estudio no analiza la ansiedad directa, pero sugiere que el efecto del café depende de la cantidad, con diferencias entre consumo moderado y excesivo.