Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha impulsado una nueva política migratoria que podría afectar a los colombianos y a otros extranjeros que ya cuentan con visa para permanecer legalmente en Estados Unidos. La medida plantea cambios en el proceso para obtener la residencia permanente y obligaría a muchos solicitantes a salir temporalmente del país mientras adelantan el trámite.
La decisión fue anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y establece que quienes aspiren a una green card deberán regresar a su país de origen para presentar la solicitud, salvo en circunstancias consideradas “extraordinarias”.
Hasta ahora, durante años, numerosos ciudadanos extranjeros habían tenido la posibilidad de realizar este procedimiento sin abandonar el territorio estadounidense. Entre ellos figuraban personas casadas con ciudadanos estadounidenses, solicitantes de asilo político, titulares de visas de estudio y trabajadores temporales, entre otros grupos que podían gestionar el cambio de estatus migratorio desde Estados Unidos.
La nueva política obligaría a realizar el trámite desde el exterior
Con el cambio planteado por la administración de Trump, la mayoría de los solicitantes tendría que salir de Estados Unidos y completar el proceso a través de los consulados correspondientes en sus países de origen. Diversos analistas han advertido que esta decisión podría generar consecuencias significativas para quienes buscan regularizar su situación migratoria.
Entre los riesgos mencionados se encuentran la pérdida del empleo, la cancelación de patrocinios migratorios y la activación de prohibiciones de reingreso por tres o diez años para las personas que hayan acumulado períodos de permanencia irregular. A esto se suma una posible saturación de los consulados estadounidenses, lo que podría provocar mayores retrasos en los trámites.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) explicó en un comunicado que “los no inmigrantes, como estudiantes, trabajadores temporales o personas con visas de turista, vienen a Estados Unidos por un período corto y con un propósito específico. Nuestro sistema está diseñado para que se vayan cuando su visita termine. Su visita no debe funcionar como el primer paso en el proceso de la green card”.
Doug Rand, asesor de la agencia, respaldó la iniciativa y señaló que el objetivo es reducir el número de personas que logran acceder a la residencia permanente por esta vía. Además, recordó que alrededor de 600.000 personas que ya viven en Estados Unidos solicitan cada año la green card.
Persisten dudas sobre la fecha de entrada en vigencia
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han precisado cuándo comenzaría a aplicarse esta política. Por ahora, la información se mantiene como una declaración enviada mediante un correo electrónico a The Associated Press.
No obstante, la agencia indicó que podrían existir excepciones para quienes demuestren aportar un “beneficio económico” o contribuir a los “intereses nacionales” de Estados Unidos. En esos casos, los solicitantes tendrían la posibilidad de permanecer en el país mientras adelantan el proceso.
La medida impactaría especialmente a categorías migratorias como los cónyuges e hijos menores de ciudadanos estadounidenses, trabajadores especializados con visas H-1B y L-1, estudiantes y beneficiarios de peticiones familiares.
Especialistas en migración han advertido que exigir a estas personas regresar a sus países para solicitar la residencia permanente podría derivar en dificultades para volver a ingresar a Estados Unidos, lo que afectaría sus proyectos laborales, académicos y familiares.
La organización humanitaria y de reasentamiento de refugiados World Relief manifestó su preocupación frente a los posibles efectos de la medida. Según la entidad, “si se les dice a las familias que el integrante no ciudadano debe regresar a su país de origen para tramitar su visa de inmigrante, pero allí no se están procesando visas de inmigrante, es un callejón sin salida. Estas políticas, en la práctica, crearán una separación indefinida de las familias”.
Claves del tema
¿Qué cambio introduce la nueva política migratoria de Estados Unidos?
La medida plantea que la mayoría de los extranjeros que busquen obtener una green card ya no podrán completar el proceso dentro de Estados Unidos. En su lugar, tendrían que regresar a su país de origen y realizar el trámite ante los consulados estadounidenses, salvo en casos considerados extraordinarios.
¿Quiénes podrían verse afectados por esta decisión?
Entre los grupos que podrían verse impactados están los cónyuges e hijos menores de ciudadanos estadounidenses, trabajadores con visas H-1B y L-1, estudiantes y beneficiarios de peticiones familiares. Estas personas tendrían que salir del país para continuar con su proceso migratorio.
¿Cuáles son los principales riesgos que advierten los expertos?
Los especialistas señalan que la medida podría ocasionar pérdida de empleos, retrasos en los trámites, cancelación de patrocinios migratorios y dificultades para regresar a Estados Unidos. Además, organizaciones como World Relief alertan sobre una posible separación prolongada de familias debido a los tiempos y condiciones de procesamiento de visas en el exterior.