La Copa Libertadores de América es el certamen de clubes más relevante del continente, pero posee un historial de episodios donde el espectáculo deportivo fue interrumpido por factores que excedieron lo futbolístico. Desde tragedias con víctimas fatales hasta agresiones químicas premeditadas, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ha tenido que intervenir de manera administrativa para resolver encuentros que no pudieron concluir en el campo.
El caso más reciente, que ha sido compartido en medios de comunicación internacionales, incluye el partido entre Independiente Medellín y Flamengo. Al minuto 3 del encuentro entre el DIM y Flamengo, el árbitro Jesús Valenzuela detuvo el juego debido al uso masivo de pirotecnia y el lanzamiento de objetos desde la tribuna norte del Estadio Atanasio Girardot. Los disturbios fueron parte de una protesta violenta de la hinchada local contra la directiva del club.
La falta de garantías para la integridad física de los protagonistas obligó a la cancelación definitiva. Según el reglamento de la Conmebol, el equipo local se enfrenta no solo a la pérdida de los puntos, sino a una posible suspensión de su estadio para competiciones internacionales por el resto de la temporada, sumado a multas que podrían superar los 100.000 dólares.

Los partidos que se han cancelado en Copa Libertadores
El 10 de abril de 2025, en el Estadio Monumental de Chile, se registró el fallecimiento de dos personas: una joven de 18 años y un niño de 13 años. Este día se enfrentaban Colo-Colo y Fortaleza, pero debido a una avalancha humana en los accesos del estadio, colapsó una estructura metálica, afectando a los fanáticos.
Los ultras del equipo chileno invadieron el terreno de juego, luego de que se conociera la noticia de las muertes. El partido fue cancelado al minuto 70. La Conmebol falló administrativamente otorgando los puntos al club brasileño (0-3) y sancionó al equipo chileno con cinco partidos de local a puerta cerrada y una prohibición de asistencia para su hinchada en condición de visitante por el mismo periodo.
Boca Juniors y River Plate han tenido un par de juegos cancelados. El primero, uno muy mediático, fue el ataque con gas pimienta en 2015. Se jugaba un duelo por octavos de final. El primer tiempo se jugaba con normalidad, pero un hincha decidió atacar a los jugadores del equipo rojo, lanzando gas pimienta en el túnel por el que los jugadores se dirigían al campo de juego. Cuatro futbolistas sufrieron quemaduras químicas y queratitis en los ojos. El cuerpo fue suspendido luego de horas de espera. El Tribunal de Disciplina de la Conmebol determinó la descalificación directa de Boca Juniors.
La segunda fue en 2018, nada más y nada menos que en la última final que se jugó a dos partidos. El duelo de ida se jugó con normalidad y todo se resolvería en casa del River Plate. Pero el juego jamás se jugó, porque el bus de Boca Juniors fue atacado con piedras y botellas, que lesionaron a varios jugadores. Este duelo tuvo que ser trasladado a España, donde el Santiago Bernabéu recibió un Superclásico argentino. Se impuso el equipo rojo en la única final de la Copa Libertadores disputada fuera del continente americano por razones de seguridad pública.

Independiente vs. Universidad de Chile
Otro duelo cancelado en 2025 fue el enfrentamiento entre Independiente y Universidad de Chile. En este caso, la violencia en las gradas por los hinchas de ambos equipos fue la que provocó la cancelación del duelo. Los actos incluyeron el lanzamiento de sanitarios en medio de la silleterías y objetos plásticos entre los involucrados.
El saldo fue de al menos 10 heridos graves y casi un centenar de detenidos. La incapacidad de la policía local para retomar el control del recinto llevó al árbitro a dar por finalizado el evento por falta de seguridad. El marcador se resolvió en los escritorios, favoreciendo al club visitante debido a la responsabilidad objetiva del organizador.
Pandemia e Inundaciones
No todas las cancelaciones han sido producto de la violencia. En 2020, la Copa Libertadores fue suspendida en su totalidad por seis meses debido a la emergencia sanitaria global por COVID-19. Asimismo, en 2024, diversos encuentros de equipos brasileños (como Gremio e Internacional) fueron cancelados y postergados semanas debido a las inundaciones catastróficas en Rio Grande do Sul, priorizando la logística de rescate y la integridad de los aficionados.