Son por lo menos 60.000 metros cúbicos de tierra los que hoy mantienen completamente taponada la autopista Medellín-Bogotá, a la altura del municipio de San Luis, en el oriente antioqueño.
La emergencia se registra específicamente en la vereda Valle del Sol, ubicada a unos 22 kilómetros del casco urbano de ese municipio. Allí, la montaña cedió y dejó incomunicada a la capital antioqueña con el interior del país, generando un impacto directo en transportadores, viajeros y comunidades de la zona.
Mientras operarios del Instituto Nacional de Vías (Invías) y de la Gobernación de Antioquia, a través del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia, trabajan con maquinaria amarilla para remover el material, el panorama sigue siendo incierto.
Las autoridades estiman que, si las condiciones climáticas lo permiten y no se registran nuevos movimientos en masa, podría habilitarse al menos un carril hacia el fin de semana. Sin embargo, desde el DAGRAN advierten que se evalúa el riesgo de nuevos deslizamientos, lo que podría complicar aún más la situación geográfica en este corredor estratégico.
Historias en medio del derrumbe En medio de la emergencia, se multiplican las historias de quienes han quedado atrapados. La FM recorrió la zona y encontró a 12 ciudadanos del departamento del Tolima que habían viajado a Antioquia y pretendían regresar a su municipio, pero quedaron varados por el cierre.
Otra de las historias es la de Sara Sosa, quien tuvo que caminar durante más de dos horas para desplazarse entre municipios, ante la imposibilidad de encontrar transporte que pudiera atravesar el tramo afectado. Vías alternas y presencia de la Fuerza Pública Ante el cierre, las autoridades recomiendan tomar la ruta alterna: Medellín – Barbosa – Cisneros – Puerto Berrío – Cañolegre – Bogotá.
En la zona hacen presencia la Policía de Carreteras y el Ejército Nacional, no solo para garantizar el orden público, sino también para acompañar a los ciudadanos afectados. Por ahora, la movilidad en este sector del oriente antioqueño es incierta. Conductores y viajeros esperan que los trabajos avancen con rapidez y que, cuanto antes, se restablezca el paso en esta arteria vial clave que conecta a Medellín con Bogotá.