En Pasto inició oficialmente el Carnaval de Negros y Blancos, una fiesta cargada de rituales, juego, arte en la calle y talento local. El 2 de enero, las calles se llenaron de una alegría distinta, más espontánea y genuina.
Fueron niños, niñas y adolescentes quienes tomaron el protagonismo del Carnaval de Pasto con el desfile del Carnavalito, una tradición que nació como un juego infantil y que hoy es uno de los eventos culturales más significativos de la ciudad.
Ofrenda a la Virgen
Previo al desfile del Carnavalito, los pastusos dan apertura al Carnaval con un acto religioso cargado de simbolismo y humildad: la Ofrenda a la Virgen de Las Mercedes, también llamada 'Mechita Linda', patrona de Pasto.
En el Templo de La Merced se consagran los deseos de la ciudadanía por un año próspero y un buen Carnaval. Autoridades departamentales, municipales, policiales y militares participan del acto sagrado.

Carnavalito
Este desfile ha sido un espacio de creación artística para las infancias populares. Según la historia, existen dos versiones sobre su origen. Una recuerda los desfiles improvisados de los años sesenta, cuando los niños adaptaban pequeñas carrocitas con los juguetes recibidos en Navidad y las llevaban hasta el Parque Infantil.
La otra versión se sitúa en 1966, cuando Mario Fernando Rodríguez Cabrera, con apenas seis años, decidió reproducir una carroza tras no haber podido salir a jugar Carnaval.
El motivo se construyó con un carrito, una muñeca convertida en reina y la complicidad de algunos amigos. Así nació el primer desfile del Carnavalito, realizado en el patio de su casa, bajo la mirada orgullosa de su padre, don Segundo Rodríguez, quien con el tiempo se convertiría en uno de los principales impulsores del evento.

Con el paso del tiempo, la iniciativa creció, sumó vecinos, premios, música y comparsas, hasta consolidarse como una fiesta tradicional y familiar. Para la década de los setenta, el Carnavalito ya era un evento relevante que llegaba a distintos sectores de Pasto.
La radio fue clave en su expansión. En 1972 se realizó la primera transmisión radial del Carnavalito, lo que permitió que la voz de los niños se escuchara en toda la ciudad y fortaleció su reconocimiento cultural. Ese mismo año se consolidó una organización formal que adoptó definitivamente el nombre de Carnavalito.
Escuela de Carnaval
Este evento no es solo una fecha más. Con el relevo generacional de maestros y el objetivo de hacer del Carnaval un hecho sostenible, el Carnavalito se consolida como una escuela cultural, donde cientos de niños y niñas forjan su identidad festiva, su talento y su capacidad artística.
El Carnavalito es una muestra viva de tradición en movimiento. Disfraces, murgas, comparsas y carrozas en miniatura recorren la Senda del Carnaval, reflejando horas de trabajo, herencia cultural y una creatividad que se transmite de generación en generación.