La rectoría de la Universidad Nacional de Colombia entra en una nueva etapa. Tras el fallo judicial que ordenó su restitución, José Ismael Peña retomará oficialmente el liderazgo de la institución en medio de tensiones internas, anuncios de paro estudiantil y cuestionamientos sobre el manejo administrativo de los últimos meses.
El regreso del directivo se da luego de que el Tribunal Superior de Bogotá amparara sus derechos fundamentales y ordenara al Consejo Superior Universitario garantizar su ejercicio efectivo del cargo en un plazo de 48 horas. Con esa decisión, termina un periodo de incertidumbre jurídica que mantuvo en vilo a la comunidad académica.
En diálogo con LA FM, José Ismael Peña fue enfático en que no habrá una nueva ceremonia de posesión, pues jurídicamente ya había asumido el cargo en mayo de 2024. “No va a haber una posesión (…) yo me posesioné el 2 de mayo de 2024”.
El rector explicó que lo que corresponde ahora es que el Consejo Superior facilite las condiciones administrativas para que pueda ejercer plenamente sus funciones.
Seguridad en el campus: mensaje contundente
Uno de los puntos más sensibles ha sido el orden público dentro del campus. En los últimos meses se registraron disturbios, denuncias por presencia de explosivos y bloqueos que alteraron la normalidad académica.
Frente a ese panorama, el rector fue claro: “No vamos a permitir que vuelvan los disturbios”.
Peña recordó que a finales del año pasado la Fiscalía General de la Nación capturó a varias personas señaladas de promover hechos violentos dentro de universidades públicas. “No vamos a permitir que vuelvan los disturbios una vez que están controlados”, afirmó.
Además, aseguró que se fortalecerán los controles de acceso sin perder el carácter abierto de la institución.
“Debe entrar cualquier persona que quiera entrar y la única condición es que se identifique”.
La apuesta, dijo, es garantizar que la universidad sea escenario de debate académico, no de confrontaciones violentas.
Diálogo con estudiantes y profesores
En medio del anuncio de paro por parte de algunos sectores estudiantiles, Peña hizo un llamado a la conversación y a la construcción colectiva.
“Lo primero es la reunión con los profesores, los estudiantes y el cuerpo de decanos”.
El rector sostuvo que una universidad paralizada pierde su capacidad de reflexión y de aporte al país, por lo que buscará consensos desde el primer día. “Vamos a sentarnos con todas y todos los estudiantes”.
También señaló que existe un grupo amplio de estudiantes que no respalda el cese de actividades y que, según encuestas en redes sociales, rechaza la interrupción del calendario académico.
Revisión financiera y estado de los proyectos
Otro de los frentes prioritarios será el análisis detallado de las finanzas de la institución. La Universidad Nacional maneja un presupuesto cercano a los 3 billones de pesos, lo que obliga —según dijo— a una revisión minuciosa.
Peña indicó que evaluará el banco de proyectos, la inversión en curso y la manera como se han administrado los recursos durante el periodo de interinidad.
El objetivo, explicó, es garantizar transparencia y eficiencia en el uso del presupuesto, así como estabilidad para el desarrollo académico.
Gobernabilidad y consensos internos
Aunque su regreso se da por orden judicial y no por acuerdo político interno, el rector aseguró que su intención no es profundizar divisiones.
Reconoció que no tiene injerencia directa en la conformación del Consejo Superior Universitario, pero afirmó que tenderá puentes para reconstruir la confianza institucional.
El debate sobre los restos de Camilo Torres
Consultado sobre la propuesta de trasladar los restos de Camilo Torres Restrepo a una capilla dentro del campus, Peña señaló que cualquier decisión deberá pasar por un proceso de consulta interna.
Además, recordó que existen dudas científicas sobre la plena identificación de los restos y subrayó que históricamente la universidad no ha sido considerada un camposanto.